ANÁLISIS DE CULTURA
Es como volver al colegio

Por Marta G. Bruno
1 min
Cultura08-11-2010
Hemos recurrido al viejo truece con los hispanoamericanos: nosotros dejamos de decir "i griega" y ellos dicen "be" y "uve" en lugar de "be alta" y "ve baja", mientras los españoles nos despedimos de la "ll" y de la "che". Los dos lados del Atlántico hablan la misma lengua, y no estaba de más unificarla más todavía. Eso sí, muchos seguro que se van al otro barrio sin haber introducido esos cambios en su día a día. Porque nos hemos acostumbrado a ponerle la tilde a "guión", a "truhán", y si de pequeños nos traían por el camino de la amargura algunas reglas ortográficas como las que se aplicaban al "solo" y "sólo" (y eso que la RAE les eliminó la tilde en 1959) ¿cómo abandonar ahora estas costumbres? y es que a nosotros nos enseñaron que "guión" llevaba acento en la "o" porque era una palabra aguda terminada en "n", y nosotros acoquinamos con el asunto. El español se tiene que acostumbrar al cambio de la RAE. Unos más que otros. Por ejemplo los asturianos, que hasta ahora llamaban "i griega" a la autopista que conecta Gijón con Avilés y ahora tendrán que denominarla "ye". Y en general a todos nos surgirá más de una duda. Cuando digo "voy solo a por el coche" ¿me refiero a ir sin compañía o a dedicarme a esa actividad en exclusiva? cuando ponemos una "o" entre dos números, le ponemos tilde para diferenciar bien las grafías (1 ó 2). A partir de ahora no será correcto aplicárselo, así que más de uno leerá "102". Todo es acostumbrarse, y los 400 millones de hispanohablantes tendrán que ir empezando a hacerlo. Es como volver al colegio, pero con unos años de más y el cerebro un poco más desgastado.
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Marta G. Bruno
Directora de Cultura de LaSemana.es
Licenciada en Periodismo
Estudio Ciencias Políticas
Trabajo en 13TV
Antes en Intereconomía TV, La Razón y Europa Press






