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“El corazón habla al corazón”

Fotografía

Por Álvaro AbellánTiempo de lectura2 min
Opinión19-09-2010

Cor ad cor loquitur, el corazón habla al corazón, era el lema del cardenal John Henry Newman, beatificado el pasado domingo por el papa Benedicto XVI en Birmingham. El lema tiene mucha miga. Por un lado, refleja un modo muy especial de entender la comunicación: de corazón a corazón. Una comunicación que en su caso es apostólica y en territorio hostil, pues él fue un converso de la Iglesia anglicana a la católica, lo que por aquel entonces era algo así como ser un “traidor” y un “antipatriota”. A quienes le insultaron, a quienes no le entendieron y también a los católicos, trató de hablar siempre de corazón a corazón. A todos entregó su alma y su intimidad, explicó su conversión, sus razones y su obra… y lo trató de hacer “de corazón a corazón”, siempre con amor, aunque muchas veces el suyo estuviera doliente y herido por las difamaciones de antiguos amigos. Pero su lema refleja mucho más. Refleja la íntima convicción de que la cadena de favores que popularizó una película estadounidense tiene un fundamento mucho más sólido que el sentimentalismo… y unos frutos que no sólo no son pasajeros, sino que dejan huella para la eternidad. De corazón a corazón habla Dios al hombre; y de corazón a corazón ha de hablar el hombre con Dios. Sólo de esa forma el hombre puede descubrir esa intimidad que es más íntima que él mismo. Esa intimidad que es voz de Dios y vocación personal. Newman entendía, en concordancia con San Pablo, que cada hombre tiene un don y una tarea personales, irrepetibles, irremplazables. En la medida en que cada persona responde, como puede (con sus limitaciones y sus debilidades, pero con generosidad y fidelidad, levantándose después de cada caída), podemos edificar entre todos esa Ciudad de Dios en la tierra, que es anticipo de la del cielo, donde reinan la justicia y el amor entre los hombres. Newman se consideraba a sí mismo el eslabón de una cadena de amor, una cadena de don y tarea, en la que él trataba de cumplir su parte y animaba a los otros hombres a escuchar a Dios y a cumplir la suya. Predicó con su palabra y con su obra, trató de fundar la Universidad Católica de Irlanda (y su Idea de la universidad es una obra fundamental de referencia para creyentes y no creyentes), y creó un Oratorio desde el que atendió personalmente a enfermos, pobres y encarcelados. En todo, con todos, de corazón a corazón. Un gran lema para poder construir, entre todos, ese lugar donde la vida se ensancha.

Fotografía de Álvaro Abellán

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Doctor en Humanidades y CC. Sociales

Profesor en la UFV

DialogicalCreativity

Plumilla, fotero, coach