La ACB arrancó con una explosión de baloncesto, espectáculo y emoción. Las imprecisiones en el juego, características de los primeros partidos de temporada, provocaron más pérdidas de balón de lo normal, pero no eclipsaron los recitales de determinados jugadores. El más espectacular fue el del nuevo lituano del Baskonia, Arvydas Macijauskas: 36 puntos, que llevó a su equipo a la victoria en la difícil cancha del Gran Canaria, a pesar del dominio bajo tableros de Marcus Goree y el buen partido del base Patricio Reynés. El primer líder de la Liga es el Caja San Fernando, que junto con Estudiantes, fueron los únicos equipos capaces de vencer por más de diez puntos. Los sevillanos aniquilaron al Fuenlabrada desde la línea de triple y llegaron a alcanzar una renta de 20 en el tercer cuarto; los colegiales anduvieron durante todo el encuentro contra el Murcia con rentas muy cortas, pero un sensacional Felipe Reyes, que firmó 22 puntos y 12 rebotes, estiró el marcador en el último minuto.
La sorpresa de la jornada fue la derrota del Pamesa Valencia. Los ché no fueron capaces de conquistar la dura plaza de Manresa y el tándem formado por Albert Oliver y Harper Williams, 40 puntos, dejaron en agua de borrajas a los fichajes de talonario. El otro favorito, el Barcelona, destapó a su perla brasileña, Anderson Varejão, y arrancó la victoria de Lugo. El Unicaja la tenía amarrada contra el Fórum, pero diez puntos consecutivos de André Turner forzaron la prórroga, aunque terminaron ganando los malagueños. No obstante, su juego andaluz no fue bueno y el mal partido de Walter Herrmann y Victor Alexander supuso un gran lastre. El Real Madrid se reencontró con el Alberto Herreros de los mejores tiempos y anuló la ventaja de 18 puntos que tomó el Joventut en el último cuarto. El trabajoso partido de Jamie Arnold y Alain Digbeu se fue al traste. El Unelco Tenerife consiguió su primera victoria en la ACB a costa de un Lleida que no pudo parar el juego interior de Bernard Hopkins y Sitapha Savane, autores de 34 puntos y 23 rebotes. En Alicante, Lou Roe sigue marcando el ritmo, más aún sin Perasovic, contra el Casademont Girona: su arranque de partido y su exhibición en la segunda parte noquearon al equipo de Joan Llaneza.