Hay pasiones que, da igual la altitud y la latitud a la que se encuentren, mueven montañas.Como la UEFA Champions League. Competición celestial para el Deporte (sí, en mayúsculas) y, cada vez más, el marketing y el mundo empresarial. Porque, por si no lo sabéis, es un motivo más que suficiente para salir antes del trabajo, para no tener que esperar a que el jefe se vaya de la oficina; para conciliar. Y así lo ha usado Heineken en su último spot. Si eres español, te gustará tener un jefe de Champions.
Se acabaron los atascos, las demoras, las esperas. La pasión del deporte y la melodía de la Champions se cuela en nuestras empresas. A las 18.00, todos fuera de la oficina; a las 20.45 todos listos para ver el partido. ¡Hasta el jefe! Una propuesta suculenta para los trabajadores españoles (y que puede estar cerca tras la intención de Mariano Rajoy de regular el horario de oficina). El marketing deportivo lo apoya. Ha visto en esta tendencia una oportunidad y las marcas ya han comenzado a llevárselo a su terreno. La primera de ellas ya lo anuncia con gran ingenio. Su lema, ¿qué mejor incentivo para los empleados que ver la Champions a tiempo, en compañía y con una Heineken?
El marketing deportivo traspasa las barreras del deporte y se cuela directamente en terreno empresarial. Los departamentos de recursos humanos toman nota: los españoles llegamos tarde; salimos dos horas después que el resto de países europeos; y tenemos una ley inquebrantable, no salir hasta que el jefe se haya marchado. Pero se acabó. Aquí llega Heineken para proponernos a los jefes de Champions. Un mero personaje de spot que, sin lugar a dudas, hará que muchas organizaciones se replanteen muchas cosas (un público objetivo interesante) mientras que los trabajadores-aficionados (su target habitual) agradecerán a la marca esta ingeniosa idea. Y, claro, en su mente estará Heineken.
La realidad es que todos querríamos tener un jefe así. De eso la marca ya se dio cuenta. Y, así, hace de este deseo (o insight, en términos marketinianos) su pretexto para recalar en la mente de los seguidores de la máxima competición europea y, en general, de todos los trabajadores. ¿Quién no se siente, así, identificado? ¿Quién, aún no bebiendo cerveza, considera un gran plan el de Heineken? El objetivo de la marca era ese, compartir esta pasión y, consecutivamente, lograr su mención como precursora, su retención en el top of mind, y el comienzo de una dinámica de cambio que llevara su nombre. ¿No es genial? Dime, ¿no quieres tú también un jefe de Champions?
M. Elena Martínez Quesada
Graduada en Periodismo y Comunicación Audiovisual
Especializada en Periodismo Deportivo (IESPORT)
Máster en Marketing Deportivo y Máster en Gabinetes de Comunicación (UCM)