YO NO ME CALLO (Esperanza Aguirre, Política)

Confesiones en un partido muy ambiguo

Imprimir este artículoImprimir Enviar este artículoEnviar Comentar este artículoComentar

Yo no me callo

Autor: Esperanza Aguirre

Editorial: S.L.U. Espasa Libros

Género: Política

Páginas: 344 páginas

Precio: 18,90€

La política jamás se ha caracterizado por ser clara, ni porque ninguno de sus dirigentes se expresen abiertamente. Es la ciencia de los rodeos, las palabras vacías y los datos disfrazados.  Sin embargo, la ex presidenta del Partido Popular en España, presume abiertamente de ser la única que dice lo que piensa sin pelos en la lengua. Desde que arrancase su trayectoria profesional en un entorno tan complicado como ese, ha protagonizado distintos escándalos y nunca quiso abandonar su tono elocuente, despierto y quizá demasiado sincero para algunos. Consiguió la misma cantidad de admiradores que de detractores, y eso en sí, ya es una hazaña digna de considerar para pertenecer a un circulo donde los distintos personajes o bien resultan indiferentes o ni siquiera se les presta atención. Como suele decirse, la clave es que hablen de una persona, si lo hacen bien o mal, es algo secundario.

En su nuevo libro escrito en primera persona, Yo no me callo, Aguirre relata con todo lujo de detalles el panorama de un PP que, según dice ella misma, lo está pasando mal. De hecho una de las citas más comentadas que puede leerse en sus páginas es “El PP está en crisis y negarlo es un disparate”. Son muchos los aspectos que esta mujer, valiente le pese a quien le pese, teniendo en cuenta que está criticando su propio partido, toca con una delicada destreza que intenta no dejarse nada en el tintero.

El discurso de los populares necesita un lavado de cara. Este es uno de los planteamientos primordiales que pone encima de la mesa. Según su experiencia, esta clase política lleva sin renovarse desde que Aznar llegase al poder y eso es algo que está lastrando el funcionamiento y credibilidad generales de la formación. En buena parte, ella culpa a un Mariano Rajoy indeciso y apocado de la situación crítica que están atravesando. Le define como un gobernante falto de personalidad que se agarra a cualquier resquicio para continuar a bordo de un barco que debería haber cambiado de capitán ya hace algún tiempo.

Sin embargo, según Aguirre, ese no es el principal hándicap que sufren. Lo peor es que dejaron de definirse como un partido conservador. Esperanza no entiende cómo es posible que una agrupación que debería mantener una ideología bien definida, se atreva a manifestar a estas alturas que prefiere permanecer al margen de liberales y conservadores. “La indefinición ideológica en un partido es peligrosa”, comenta y en este punto al menos debería dársele la razón, porque ¿En que se convierte si reniega de sus propios valores?”. Parece que la derecha se avergüenza de lo que es y ese sentimiento supondría un retroceso gigante y un método infalible de perder unos votantes muy necesarios.

Unido al gran problema que plantea haberse quedado atascado pese al transcurso del tiempo, la autora apostaría que otro inconveniente sería no creerse capaces de atraer adeptos jóvenes. Ese discurso obsidado y esa especie de pérdida de identidad ha contribuido a que los que acaban de adquirir el derecho a manifestarse en este  terreno prefieran guardarse la opinión, antes que apoyar a un grupo de personalidades que viven del pasado y que necesitan redescubrirse.

Finalmente, y sin miedo a nada ni nadie, Aguirre pone el colofón a su fiesta de afirmaciones políticamente incorrectas dejando claro que apelar al discurso del miedo no es una alternativa demasiado aplaudida. Se refiere a lo socorrido que es para el PP recordar a la ciudadanía el gran error que cometerían apostando por Podemos, una formación que, si bien ella coincide en querer evitar a toda costa, no debe obtener más publicidad sacada del típico discurso del terror. De hecho, no duda en dar a conocer su deseo a este respecto. “Sería ideal conseguir un pacto PP, PSOE, Ciudadanos. Puede ser la salvación del país”. 

Hay quienes opinan que esta última publicación tiene el don de la oportunidad, un don que servirá para restaurar un buen nombre quizá perdido y abrirse camino de forma no muy limpia dentro de un panorama cada vez más enturbiado, pero también están los que agradecen ver a  alguien que prefiera hablar claro ante circunstancias que necesitan de una vez por todas una figura que cuente que está ocurriendo. Para estos últimos, este proyecto de Aguirre será una auténtica revelación.

Novedades | Más Libros
Síguenos en Facebook y Twitter
© 1997-2026 AGD y LaSemana.es
¿Quiénes somos? | Contratar publicidad