Elena Ferrante es Lenù, la amiga estupenda de Lila. Ambas son amigas desde la infancia y forjan sus personalidades en un barrio pobre de Nápoles en la segunda mitad del siglo XX. La inteligencia y rebeldía de Lenú complementa el carácter bondadoso y tímido de Lila. A pesar de sus diferencias, la amistad que les une es verdadera y les acompañará en el futuro. La estudiosa Lenù muestra su día a día en el colegio, los sentimientos que la embargan, los resultados académicos o la lectura de Mujercitas, que comparte con Lila. A su vez, mientras que Lenù es morena, desgarbada, avispada, Lila es rubia, tímida y paciente. Su verdadera amistad les unirá hasta su madurez y recorrerán juntas el camino del crecimiento personal e intelectual.
Es la historia de las relaciones humanas en un ambiente pobre y gris a mediados del siglo XX. Es la historia de familias humildes, de gente sencilla, que es feliz consiguiendo dar de comer a sus hijos. Peleas callejeras y fiestas adolescentes, ricos y pobres. El realismo social abraza la novela y no sólo muestra la amistad de Lila y Lenù sino la lucha que tiene que emprender una chica humilde para salir de esa posición social gracias a los estudios. Sin embargo, Lenù comprende que no sólo hay que estudiar, que para aprender en la vida se necesitan más experiencias, otro tipo de conocimientos que no enseñan en la escuela. Hay que aprender en las calles.
Elena Ferrante inaugura así una trilogía cuyo escenario será Nápoles a mediados del siglo anterior. Consigue dotar a cada personaje de una personalidad imprescindible y definida. A su vez, la pobreza y la sumisión son características de La amiga estupenda, vivencias que han podido formar parte de las experiencias de la autora. Gracias a los capítulos cortos y a la fluidez de la prosa de Elena Ferrante, el libro es ameno para leer y entretenido, pues cada historia de los personajes cautiva.