Un pozo envenenado en medio del desierto de Egipto y una periodista asesinada en Jerusalén abrirán una gran investigación en donde se unirán los caminos del detective, Ben-Roi, y de Yusuf Jalifa, un policía israelí. Esta es la historia que guarda El laberinto de Osiris, la última obra publicada de Paul Sussman, antes de su repentina muerte en mayo de 2012. Un thriller arqueológico en el que sus protagonistas se tendrán que enfrentar a terroristas cibernéticos, redes de tráfico de mujeres, así como, la reconstrucción de El Valle de los Reyes en Luxor, que les llevará al mítico Laberinto de Osiris.
El laberinto de Osiris es considerada una de las mejores obras de Sussman, un thriller que muestra los entresijos del mundo arqueológico y sitúa al lector en la sociedad actual de Oriente Medio. La obra se va desentrañando con todo tipo de detalles y presenta a los personajes al mismo tiempo que van sucediendo los hechos, atrayendo la atención del lector desde el primer momento. Ben-Roi, el protagonista, tendrá que enfrentarse al brutal asesinato de una periodista, que tuvo lugar en la catedral armenia de Jerusalén, al mismo tiempo que se enfrenta a una crisis personal debido a la ruptura con su pareja. todo este conflicto cada vez se hace más grande y es lo que le hará pedir ayuda asu amigo Yusuf Jalifa.
Paul Sussman vuelve a optar por el thriller unido con el mundo arqueológico, como en sus obras anteriores: El enigma de Cambises, El guardián de los arcanos o El oasis secreto, entre otras. En todas ellas se abordaban temas como excavaciones secretas, descubrimientos misteriosos, aventuras trepidantes, buenos y malos enfrentados por tesoros, etc. Sin embargo, en esta ocasión Sussman se acercara más al ámbito político, religioso y sobre todo social.
Una obra sencilla de leer y con todo tipo de detalles en la narración, además de ser un reflejo de la situación crítica de Oriente Medio en la actualidad. De esta forma, El laberinto de Osiris entretiene a la vez que informa durante todo la trama.