La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina
Autor: Stieg Larsson
Editorial: Destino
Género: Novela
Páginas: 752 páginas
Precio: 22,50 euros
Por fin llega la segunda y esperada novela de la serie Larsson, La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina. Tras este curioso título, se esconden los descubrimientos y tramas de Mikael Blomkvist, redactor de la revista Millenium e investigador de extraños casos.
Quien siguió la primera entrega de esta serie, Los hombres que no amaban a las mujeres, ya pudo conocer a Mikael, y también a Lisbeth Salander, una inusual investigadora con problemas de adaptación en la sociedad, pero con magníficas y extraordinarias cualidades.
Ambos intentaban en la primera novela destapar el misterio de una niña de 16 años desaparecida tras una fiesta de carnaval. En la recién estrenada, Lisbeth decide alejarse un poco del barullo que se ha generado con el caso y marcharse de Estocolmo. Para estar más aún dispersa de la sociedad intenta no contestar a llamadas ni mensajes, que sobre todo son enviados por Mikael.
En parte, Lisbeth se ha marchado para intentar vivir el desamor desde la más profunda soledad, mientras intenta distraerse estudiando matemáticas y disfrutando de los placeres de las playas caribeñas. Ella por lo tanto intenta distanciarse de Mikael. Él apenas parece acordarse de la investigadora ya que la revista Millenium pasa por un buen momento financiero, y aparte está muy centrado en un trabajo de investigación sobre la prostitución de mujeres procedentes del Este y el tráfico con ellas.
Al parecer, las vidas de los dos protagonistas se separan completamente, pero no saben que puede volver a unirles el caso de una chica que atada a su cama soporta a diario el acoso de un ser horrible. Ella únicamente sueña con una cerilla y un bidón de gasolina para poder quemarlo todo y que con el fuego desaparezca toda su pesadilla.