Actores: Liam Hemsworth, Amber Heard, Harrison Ford, Gary Oldman, Embeth Davidtz
Género: Drama
Duración: 106
País: Estados Unidos
Año: XXII
La corrupción es un problema, y más cuando uno ve las posibilidades que tiene cuando se es joven porque uno cree que ésta no trae consecuencias negativas. Adam Cassidy, un chaval de 26 años odia su trabajo, y más cuando será acusado de cometer un delito federal contra la compañía en la que trabaja. Entonces su jefe (Gary Oldman) le ofrece la posibilidad de su vida, trabajar para su mentor,Jock Goddard (Harrison Ford). Es entonces cuando la vida de Adam cambia drásticamente. La mujer de sus sueños y dinero se interpondrán entre el mismo y su moral.
El nuevo filme de Robert Luketic es un drama que apenas interesa a nadie, salvo por los dos grandes actores que trabajan en ella, uno no puede más que eccharse a llorar al terminar de ver la cinta. La sinopsis, es demasiado previsible, y se podrá observar la locura del cineasta al ver lo paranoico que puede ser alguien.
La banda sonora, en cambio, si funciona bastante bien, Oldman y Ford son los únicos que pueden hacer un buen trabajo, pero no por los papeles que interpretan si no por su experiencia en anteriores filmes, sacan el último jugo a unos persoanjes demasiado planos.
La verdad es que a alguien le puede llegar a irritar lo que ha hecho Hollywood con respecto a este filme, porque no merece la pena ser visto y mucho menos pagar tanto para entrar al cine al ver esta cinta que roza lo absurdo.
El guión, además de malo, es demasiado lento y no entretiene a un espectador que ha visto multitud de películas similares. Horrible experiencia para este, porque te puedes llegar a dormir en una cinta que le falta dinamismo. La fotografía, tampoco es gran cosa, aunque esta vez sí le podemos dar un simple aprobado.
En conclusión, puedes hacer mejores cosas que ver el largometraje, no merece la pena verlo, a menos que te quieras asustar de lo pésimo que resulta.