Actores: Meryl Streep, Julia Roberts, Ewan McGregor, Chris Cooper.
Género: Drama
Duración: 121 Minutos
País: Estados Unidos
Año: XXII
La familia Weston no es como las demás…La madre, Violet, es adicta a los fármacos y sufre alucinaciones por su constante medicación, el padre, Beverly, intenta vivir tranquilo su vejez, pero al no conseguirlo desaparece dándole a su vida un final infeliz. La hija mayor, Bárbara, no soporta a su “jefa”, la segunda, Karen, es víctima de la infidelidad de su marido y la "niña" de ambos está perdida en una adolescencia incontrolada. Todo el argumento transcurre a base de sus vivencias y la salida a la luz de sus trapos más sucios, precisamente, en el peor mes del año para convivir, agosto, y en una de las ciudades más calurosas de Estados Unidos, Oklahoma. Todo un cóctel explosivo para la gran pantalla.
Agosto es una película dirigida por el cineasta John Wells y producida por George Clooney, basada en la obra de teatro homónima estrenada en 2008. Aparentemente el filme no es demasiado original. ¿Cuántas veces se ha escrito sobre clanes desestructurados que finalmente terminan encontrando el equilibrio con la colaboración mutua? Los ejemplos son incontables: Pequeña Miss Sunshine, Una familia con clase, incluso, si se apura, la reciente producción Somos los Miller, aunque guardando las distancias.
Sin embargo, esta ya cuenta con un algo especial desde el punto de salida, y ese algo es, el reparto, cuajado de las mejores estrellas en el Hollywood actual. Meryl Streep es el plato principal, increíble en su papel de lunática y amargada, posible candidata a otros Oscar. No se queda atrás una impresionante Julia Roberts que se sale de su estereotipo en comedias románticas para demostrar su habilidad en dramas como este. Ewan McGregor o Chris Cooper completan el plantel.
Otro punto muy fuerte de la historia es el modo de enfocarla. No es la típica americanada donde todos acaban felices. Hay una moraleja clarísima y el público acude a verlo con su gente para decir: "cuanto hemos aprendido". Este es un drama con cada letra, su encanto es el realismo que roza, en más de una ocasión, lo desagradable. No intenta enseñar nada, solo mostrar la cruda realidad y lo más original de todo es que no tiene un final para nada feliz, de hecho es de esos que quedan en el aire, inconclusos o para la libre interpretación del espectador. Es una introspectiva del tipo de personas más problemáticas, acomplejadas o amargadas, que siempre las hay.
Aquí se muestran a plena luz y se exponen sin tapujos los motivos de su comportamiento. Esta trama y montaje puede recordar en forma y fondo a la versión cinematográfica del teatro Un dios salvaje, protagonizada por Kate Winslet y Jodie Foster, entre otros grandes del celuloide. La idea de la que parten es semejante en fondo, aunque distinta en forma y el modo de organizarse también. Casi toda la acción transcurre en un recinto cerrado, la casa de los Weston, aunque de vez en cuando hay escenas en exterior. El tono de la interpretación de los actores es muy similar y el objetivo de los directores también. Además, ambas se inspiran en una obra teatral previa de gran éxito y hablan de los “despojos” humanos que crea la sociedad materialista y desalmada.
En otro orden de prioridades, aunque igualmente importante, está la fotografía, que resulta brillante o incluso la banda sonora, que no se deja notar demasiado y eso forma parte de la estrategia para crear tensión en el público. Si tiene un pero... es su lentitud. Quizá se dilatan demasiado en las conversaciones y los silencios se prolongan innecesariamente buscando un dramatismo que ya se había conseguido previamente. En general, es una obra maestra, aunque eso sí, para audiencias ya muy entendidas en la industria Este no gusta a cualquiera, de hecho, puede aburrir si no se enfoca correctamente. Un manjar para aquellos que tengan el paladar suficiente para reconocerlo.