Actores: Jim Broadbent, Lindsay Duncan, Jeff Goldblum, Olly Alexander, Xavier De Guillebo
Género: Drama
Duración: 94 minutos
País: Reino Unido
Año: XXII
París es la ciudad del amor... o eso dicen todas las encuestas, por eso ¿Qué manera mejor de revitalizar tu matrimonio que irse a la capital francesa para revivir tu luna de miel? Esto, precisamente, es lo que les ocurre a una pareja de ancianos que, hartos de su vida matrimonial, deciden hacer este viaje para rememorar su luna de miel.
Una historia sencilla pero inusual es en la que ha trabajado el director Roger Michell en la que se reflejan, a la perfección por el maravilloso guión de la cinta, los puntos negativos del amor, razón por la cual, quizá, esta cinta tieen tan buena acogida ante el público y la crítica. A nadie nos gusta recordar historias pasadas, pero este largometraje hace recordarlas para que nadie se lleve a desengaños porque el amor de Disney no dura para siempre, luego, con el paso del tiempo, todo se convierte en una tosca monotonía de la que es muy difícil salir.
El director inglés, aclamado por su comedia Notting Hill, nos muestra la cara más desagradable de la vida en pareja, la humillación, la sumisión o el desprecio son algunos sentimientos que podremos encontrar en este drama tan bien logrado
Quizás, el punto flojo de la película reside en la propia historia, porque a pesar de ser buena, a nadie le gusta recordar estos momentos en los que la vida sentimental va mal, y más si son treinta años de matrimonio.
Los actores del filme, por el contrario, son de lo mejorcito que se ha visto, encarnan a sus respectivos persoanjes rozando la brillantez. Al igual que la eidción y el montaje de la misma, parece increíble el diseño de la cinta, gracias, en parte, a que el director sabe enseñar el románticismo implícito en la ciudad del amor por antonomasia: París
Un drama fácil de ver, pero difícil de asimilar porque como ya se ha kencionado antes, a nadie nos gusta ver la cara amarga del amor, pues no todo reside en encontrar al príncipe azul, hay que soportarlo, que es incluso más difícil que encontrarlo.