Actores: Robert de Niro, Michelle Pfeiffer, Diana Agron, John D
Género: Acción
Duración: 111 minutos
País: EEEUU/Francia
Año: XXII
Hay actores a los que se les coloca el traje de encasillado y no se lo quitan ni a tiros. Y precisamente de balas va la nueva película del peculiar director galo Luc Besson, que ha aparecido de nuevo con una producción que, aunque no es el filme del año, sí consigue sacar esa mezcla tan agradable de acción y humor sarcástico que el recurrente tema de la mafia brinda. Y, efectivamente, recurre a lo fácil: un Robert de Niro que lo borda en los papeles de hombretón de fachada duro pero de lágrima fácil. Un regreso visual a Una terapia peligrosa le sitúa como icono insustituible del género.
Malavita es de primeras una cinta más sobre los capos. Título de la novela de origen, escrita por Tonino Benacquista, cuenta la historia de una familia que se ve en la obligación de trasladarse desde Italia en régimen de protección de testigos del FBI (capitaneado por el personaje de Tommy Lee Jones) a un tranquilo pueblo de Francia, un pueblo en Normandía difícil de encontrar. Pero ya se sabe lo hábil que es la mafia, que encuentra una aguja en un pajar y no tiene remordimientos a la hora de matar.
Los fans incondicionales de Michelle Pfeiffer podrán admirar su vuelta en esta comedia negra. Aunque ajada, no se conserva nada mal, pero su interpretación es otro cantar. Dianna Agron hará de “Lolita” sexy, hija de ambos. La actriz, bailarina y cantante estadounidense, es conocida por encarnar a Quinn Fabray en la serie Glee y en esta película no lo hace del todo mal junto a John D'Leo, que interpreta a su hermano pequeño y que ha supuesto un descubrimiento para el sector.
Pero como nombre reclamo estelar figura en la ficha técnica de Malavita un nombre de lujo y un guiño: Martin Scorsese como productor ejecutivo de una película que en realidad le rinde tributo con visibles paralelismos a la cinta Uno de los nuestros. Habrá que esperar un tiempo para verle junto a De Niro en otra producción.