Actores: Viggo Mortensen, Soledad Villamil, Daniel Fanego, Javier Godino
Género: Suspense, Drama
Duración: 117 minutos
País: Argentina, España
Año: XXII
Esta pregunta del titular es lo que se plantea el protagonista de este film protagonizado por Viggo Mortensen. Esta vez, interpreta un doble papel, un hombre de clase media-alta que vive frustrado y su hermano que vive en la pobreza de su ciudad natal.
La película Todos tenemos un plan cuenta la historia de Agustín, un pediatra que vive con su mujer y después de 8 años juntos deciden adoptar un bebé. En el último momento de finalizar los papeles de la adopción, Agustín se da cuenta que no quiere eso en la vida y de que prefiere huir desesperado y emprender otra vida. Para ello, con el reciente encuentro con su hermano gemelo Pedro que está enfermo, decide quitarle la vida para tomar la identidad de él y marcharse a su antigua región del Delta, en el Tigre, donde ambos nacieron.
Bajo este argumento encontramos una historia aparentemente interesante pero a medida que va avanzando la cinta va perdiendo fuelle poco a poco, a parte de dejar algunos cabos sueltos sin resolver. Algo extraña y quizá, un poco lenta para lo que estamos acostumbrados, esta película es la opera prima de Ana Piterbarg que debuta como directora de cine argentina y también como guionista. Es una coproducción española-argentina-alemana.
La película tiene un guión muy bien escrito y a conciencia. Una de las mejores frases que se dice en el film resume la esencia de la historia: “¿Se puede vivir sin lastimar a los demás? Todos tenemos el mal adentro”. Este concepto nos lleva a reflexionar en todo momento lo que significa. El guión habla sobre el poder de las personas y de la identidad de cada uno.
Cada personaje tiene un papel clave en cada momento pero el protagonista principal, Viggo Mortensen, es el que lleva toda la carga por la importancia de su personaje. Su compañera de reparto, Soledad Villamil hace una estupenda colaboración dramática aunque al final sabe a poco, podría haber sido un personaje mejor aprovechado. Y los demás actores secundarios, Daniel Fanego, Javier Godino y Sofía Gala, cumplen con sus papeles a la perfección aportando el lado más marginal y desolado de la situación que están viviendo en esos países.
Por otro lado, los planos ofrecen una belleza del lugar insólita mezclada con la pobreza y la dureza de esos lugares, muy bien ambientado. Pero en conjunto la película se hace un poco aburrida, en algunas ocasiones no le encuentras sentido a las acciones de los personajes y se espera más de lo que se muestra en esta película independiente argentina.