Madrid, 1987es una película sin mucho presupuesto que no dejará a nadie indiferente."/>
Madrid, 1987es una película sin mucho presupuesto que no dejará a nadie indiferente."/>
Actores: José Sacristán, María Valverde, Ramon Fontserè, Alberto Ferreiro, Eduardo Antuña, Bárbara Lemus
Género: Drama
Duración: 102 minutos
País: España
Año: XXII
Trece días. Eso es lo que ha tardado David Trueba en rodar su nueva película, Madrid,1987. Un filme raro pero que sin duda deja muy buen sabor de boca. Trueba ha vuelto a ponerse detrás de la cámara para dirigir a Jose Sacristán y la jovencísima María Valverde.
Madrid, 1987 es la historia de Miguel, un respetadísimo articulista, y Ángela, una joven que empieza periodismo y siente admiración hacia Miguel. Su encuentro termina en un baño del estudio de un pintor amigo de Miguel en el que se quedan encerrados. El articulista se siente atraído por la joven, interpretada por María Valverde, y, en esa habitación y con una toalla como única prenda de ropa, transcurre el largometraje. Todo desde la Sátira de Miguel y la inocencia de Ángela.
Trueba ha llenado de citas literarias los diálogos de un Sacristán genial, a lo que él mismo ha reconocido que de lo que se trataba es que "el personaje hablase con esa autoridad y esa retórica que tenían ciertos personajes", algo que ha conseguido.
Un filme con poco presupuesto y con muchas ganas, tal y como demostraron los actores y el director, aunque tal y como declaró Valverde "es muy necesario hacer este tipo de cine" y ha concluido diciendo que "a una película lo que la hace grande no es el presupuesto sino lo que es la película".
Unos personajes que evolucionan y que cambian a lo largo de la película, que maduran y un Trueba en versión femenina en primero de periodismo, tal y como él reconoció. H. L Menkel decía que "después de miles de años de civilización cristiana, lo único que sabemos es que cuando un hombre y una mujer entran en una habitación y se cierra la puerta, cuando salen, la mujer es más sabia y la muer es más triste", esta frase la pronunció el director y, sin duda, creo que la película puede definirse como eso.
Una película diferente en donde Trueba ha conseguido un buen resultado mezclando la veteranía de José Sacristán y la juventud de María Valverde. Una película de esas que o sales encantado de la sala o juras y perjuras no volver a ver una película del director. Yo me quedo con la primera opción.