Brujería, amor, acción y un héroe que combate el mal ¿Suena bien? Pues esto es lo que se encuentra en Salomon Kane pero un desarrollo lineal hacen de la que podría ser una muy buena película se convierta en un verdadero sufrimiento al espectador.
El film, basado en la novela de Robert E. Howard, el cual también escribió Conan el bárbaro cuenta la historia de un héroe al estilo Van Helsing. Salomon Kane es un soldado del siglo XVI que ha descubierto que está maldito por culpa de las brutales acciones que ha cometido en la guerra. Para poder redimirse, jura vivir en paz, pero cuando un poder oscuro amenaza sus tierras tiene que volver a luchar.
A pesar de que el argumento de la película llama la atención, posee un guión lineal y superfluo. No obstante, hay que decir a favor de la producción que la fotografía de esta y su banda sonora escrita por Klaus Badelt (Piratas del Caribe: la maldición de la perla negra.
Salomon Kane parece más bien un film destinado directamente a la venta en DVD que a exhibirse en cines, pero aún así, puede salvar una tarde de aburrimiento si se es poco exigente en cuanto a guión, y se tiene cierto interés por los relatos de espada y brujería.