Actores: James Caviezel, Monica Bellucci, Claudia Gerini
Género: Drama
Duración: 126 minutos
País: EE.UU.
Año: XXII
Con el inicio de la Semana Santa en el calendario español el omnipresente tercer filme de Mel Gibson ve la luz para el gran público como la estación más arriesgada en el periplo de la estrella australiana. El hombre sin rostro y Braveheart conforman la carrera como director de Gibson. Esta segunda recibió el apoyo de la industria estadounidense del modo que mejor sabe hacerlo: el triunfo en la correspondiente gala de los Oscar. Como actor, las violentas sagas de Arma letal y Mad Max -con una cuarta parte ya anunciada para 2005- se convirtieron en la base de una carrera que ha dado en los últimos tiempos sus mejores frutos en otros géneros como la comedia (En qué piensan las mujeres) y el suspense (Señales).
El protagonista de Cuando éramos soldados ha necesitado más de una década para preparar éste su último paso cinematográfico sin apenas concesiones en cuanto a su forma de llevar a cabo el proyecto. El realismo deseado para su relato implica que el arameo sea la lengua principal en la cinta -con su posterior negativa a ser subtitulada-, además del latín y hebreo, y una visceralidad física que el australiano defiende como "no gratuita". Además, la película cuenta con Icon Productions, propiedad de Gibson, como única financiación de la cinta ante la negativa de las grandes compañías a invertir en ella. "Mi mayor esperanza es que el mensaje de esta historia de tremendo coraje y sacrificio pueda inspirar tolerancia, amor y perdón", afirma Gibson que ha encontrado en el sector judío a su principal oponente, con acusaciones de antisemitismo incluidas, que el actor y director ha negado reiterada y rotundamente.
Los asistencia masiva de espectadores en Estados Unidos (pronto la película estará entre las diez más vistas de la historia) se ha visto apoyada por una adecuada fecha de estreno (Miércoles de Ceniza) y la desmedida atención de los medios, más preocupados en reseñar el impacto entre el público que la cuidadosa producción con la que cuenta. Por su parte, los críticos de los principales medios escritos han vapuleado al filme calificándolo con las más bajas puntuaciones, como en el caso del New York Times, y acusando a Gibson de "hacer un filme dedicado a nadie más que a sí mismo", según la opinión del semanario Entertainment Weekly. "Dramáticamente intensa" y "poderosa" han sido los adjetivos que otras cabeceras (USA Today) le han dedicado. James Caviezel y Monica Bellucci encabezan el inmenso reparto de La Pasión de Cristo, en la que será la película que marque sus trayectorias personales y profesionales.