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Alemania impuso sus 'galones' contra Portugal Manuel de Juan.- Las grandes selecciones, por muy mal que parezcan, siempre pueden ganar. Así lo demostró Alemania, que derrotó a Portugal por 3-2 en un partido que se convirtió en un homenaje al fútbol. El equipo de Joachim Löw -que no pudo estar en el banquillo por sanción- demostró tener más oficio que los de Luiz Felipe Scolari y apeó del torneo a una de las favoritas por su juego en la primera fase del torneo. Portugal 2 – Alemania 3
Las trayectorias de ambos equipos habían sido muy diferentes. Portugal, clasificada por la vía rápida, había mostrado la cara del buen juego y las individualidades resolutivas, cuyo exponente es Cristiano Ronaldo. En cambio, Alemania había dejado un juego pobre y poco vistoso. Pero los precedentes no sirvieron de nada: desde los primeros minutos de juego, los alemanos, con un mejorado Michael Ballack, tocaban con rapidez y llegaban con facilidad al marco de Ricardo Martins, aunque sin saber concretar. Los portugueses, bien dirigidos por Anderson Luiz de Souza, Deco, tuvieron ocasiones más claras, a menudo con el lateral derecho, José Bosingwa, como protagonista. Un pase suyo casi lo convirtió João Moutinho, con un cabezazo que se marchó alto.
Pero la respuesta alemana fue contundente: Lukas Podolski recibió el balón, se marchó por velocidad de Bosingwa y asistió a Bastian Schweinsteiger, que, llegando desde atrás, abrió el marcador. Sólo unos pocos minutos después, una falta sacada por el propio Schweinsteiger la remató, con un testarazo inapelable, Miroslav Klose, que se estrenaba así en el torneo. Con dos goles en apenas cinco minutos, el conjunto de Scolari quedó totalmente noqueados.
A partir de ese momento, los lusos dieron un paso al frente y trataron de acortar diferencias, pero la zaga germánica, muy ordenada y sin conceder espacios, lo impidió. Ronaldo, que había empezado muy activo, estuvo después ausente y se preocupó más de quejarse al árbitro; sin embargo, apareció para recibir un pase de Simão Sabrosa en un contragolpe y chutó a puerta, pero su disparo lo despejó Jens Lehmann. Sin embargo, Nuno Gomes cazó el rechace. Los finalistas de 2004 volvían a optar a todo. Pero el partido ofrecía constantes alternativas: poco antes del descanso, Ballack disparó desde la banda, aunque no acertó, y Ronaldo pudo empatar con un tiro raso que lamió el poste.
La primera jugada de la segunda mitad fue una declaración de intenciones. Raul Meireles, según le llegó y sin tener la posición idónea, lanzó a puerta para sorprender a Lehmann. Los portugueses trataban de llegar al área contraria, pero era difícil atravesar el muro alemán. El central Képler Laveran, Pepe, pudo marcar con un testarazo que se fue alto, pero en la réplica llegó la sentencia: Ballack, desmarcándose de Paulo Ferreira con un empujón, cabeceó de nuevo a la red un lanzamiento de falta.
El encuentro ya estaba demasiado complicado para Portugal, que aun así no se rindió. Armando Gonçalves, Petit, y Deco probaron desde el borde del área sin suerte. Una gran jugada por la izquierda del extremo Luís Carlos Almeida, Nani, la culminó Hélder Postiga para elevar la tensión de los minutos finales. Alemania, pese a que poco antes Podolski pudo marcar el gol del torneo con un durísimo chut desde 35 metros que buscó, sin encontrarla por poco, la escuadra izquierda, se encerró al completo en su área. Aunque la sensación de peligro fue máxima, ya era tarde para levantar el marcador. Alemania, por mucho que parezca estar muerta, consiguió hacer valer la jerarquía que le da su historial en los momentos decisivos.
Goles: Schweinsteiger (21’), Klose (25’), Nuno Gomes (40’), Ballack (60’) y Postiga (86’)
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