
Jorge Garbajosa ha puesto rumbo al desconocido, pero millonario, Khimki ruso
Los tiempos están cambiando y el baloncesto es ajeno a este proceso. Lo que antes era impensable, es ahora una realidad: jugadores con nivel y edad para jugar en la NBA, la mejor liga del mundo, regresan a Europa, o bien, cruzan el charco por primera vez. El primer jugador destacado que decidió probar este año en las ligas europeas fue Josh Childress, un cotizado alero que, gracias a los 11,8 puntos y 4,9 rebotes que firmó la pasada temporada con los Atlanta Hawks, se había convertido en un jugador muy atractivo para los equipos NBA. Pese a ello, Childress acabó aceptando una oferta del Olympiacos de 20 millones de dólares por tres años, algo que nadie igualó en Estados Unidos.