Julian Barnes crea la historia a partir de una conversación con su hermano sobre la fiabilidad de la memoria y los recuerdos. A través de esta historia quiere demostrar que la memoria no siempre coincide con la realidad y que el tiempo deforma la realidad.
A lo largo del libro el autor intenta demostrar que no siempre se es consciente de las responsabilidades de los actos en el momento. Esto obligará al protagonista de la historia a revisar su vida pasada y la versión que se ha construido de él mismo.
Con este libro Barnes hace pensar al lector sobre los acontecimientos de cada vida. Para el protagonista, el suicidio de uno de sus amigos estaba muy claro, hasta que descubre que un pequeño hecho que él consideraba insignificante, puede tener grandes consecuencias.
El autor muestra a un grupo de estudiantes normales, llenos de sueños e ideas, además de la vida de adolescente, chicas y planes con sus amigos. Así es como lo recuerda el protagonista, pero sin saberlo, éste hizo algo para que desencadenará el suicidio de uno de sus amigos, así tendrá que volver al pasado para ver qué es lo que de pronto le atormenta.
Así Julian Barnes presenta El sentido de un final, un libro donde hace pensar sobre la vida en general, y sobre los pasos dados en ella. ¿Qué hubiera pasado si los actos no fuesen los mismos?