Tras sus lujosos salones y dormitorios, los muros del Gran Hotel, encierran cantidad de misterios. En un espacio donde la convivencia entre sirvientes, propietarios del hotel e inquilinos se estrecha, no es fácil mantener las distancias y los secretos a salvo. Este es uno de los grandes problemas que Ángela, una humilde sirvienta, y Don Carlos, futuro heredero del Gran Hotel, se van obligados a superar para salvaguardar su relación. Pero no son los únicos interesados en ocultar un gran secreto. Las traiciones y los asesinatos, son la nota predominante de esta brillante novela llena de intriga.
María Lopez Castaño, presenta en la obra a la familia Ayala al completo. Junto a Don Carlos, su hermano Ricardo, con el que no guarda muy buena relación; sus padres, Fernando y Consuelo, y la pequeña Lucía, alguien muy cercano a Ángela. Junto a ellos otros personajes importantes en la trama son Juan, Mercedes, Lady o Benjamín.
La historia es fruto de la adaptación de la exitosa serie de televisión Gran Hotel. Mientras que la serie emitida en la pequeña pantalla data de 1906, la novela retrocede a 1863 para guiar al lector hacia el origen de los misterios. Es por eso que la autora, en ocasiones, hace uso del flashforward para complementar la actualidad de la serie y con ello los misterios descubiertos años más tarde.
A través de un lenguaje muy natural y cuidado, desarrolla una compleja trama donde cada pequeño detalle supone un hilo del que tirar. Los personajes desarrollan en un mismo espacio sus vidas, cotidianas y paralelas que corren el peligro de ser desveladas; como en el caso de Don Carlos, del que conoceremos algo más que su recuerdo en la mente de Alicia.
Los diálogos y las descripciones son el hilo conductor de la obra y el medio de conocer a los personajes. En definitiva para aquellos que sigan la serie, no les defraudará esta magnífica novela que nos ayudará a continuar investigando los secretos que encierra el Gran Hotel.