El glaciar Perito Moreno, las famosas cataratas del Niágara, la ciudad perdida de Machu Pichu, la selva virgen del Amazonas entre otros muchos lugares, son algunos de los sitios que todo ser humano debería de visitar antes de fallecer.
De una forma amena y entretenida, 1001 lugares que hay que visitar antes de morir muestra al lector todos aquellos destinos de gran interés en el mundo de la cultura, con una pequeña pero detallada información sobre la formación, el desarrollo, la ubicación y lo que hay que ver en cada sitio.
La lectura de este libro no sólo hace culturizar al lector, sino que también el viajero puede encontrar diferentes opciones para planear excursiones y conocer el significado histórico de cada lugar, a la vez que va aprendiendo sobre la historia de la humanidad.
Alguno de los viajes que propone Michael Bright son monumentos, campos de batallas, iglesias, templos, tumbas, catedrales, casas de grandes artistas y hombres de batalla entre otros lugares, como la Cueva de Lascaux, el campo de batalla de Waterloo o de Hastings, la Torre Eiffel, el Empire State, el Ponte Vecchio, Jerusalén, la Tumba de Tutankamón, entre otros.
El lector se puede hacer una idea de lo que podrán observar sus ojos si decide viajar a algunos de los lugares dichos ya que el libro cuenta con fotografías. Estos 1001 lugares son destinos que el propio autor ha visitado y ha estudiado a fondo para luego poder realizar y decidir qué sitios son lo que merece la pena acudir cuáles no. Por lo que el lector puede estar seguro que estos viajes son 100 por cien aconsejables desde todas las perspectivas. También es cierto que cada uno tiene sus gustos, y tal vez no coincida con todos los lectores, pero los lugares aquí nombrados son sitios que ha tenido repercusión a lo largo de la historia.