Actores: Oona Chaplin, Ana Fernández, Andrés Gertrudix, Sergi Méndez
Género: Suspense
Duración: 85 minutos
País: España
Año: XXII
Toda película de terror que se precie debe contener ciertos elementos básicos. Por ello, existen muchos largometrajes en este género muy similares unos a otros. La inocencia de los niños, ruidos extraños, oscuridad y una mudanza a un lugar desconocido, entre otros, son aspectos que suelen aparecer en este tipo de historias.
Purgatorio sin pensárselo mucho, ha optado por el camino más fácil, utilizando una vez más estos elementos, ya poco novedosos. No obstante, hay que tener en cuenta que es el primer largometraje dirigido por Pau Teixidor. Hasta ahora, este director se había dedicado a producciones más pequeñas o trabajando en puestos de dirección de menor categoría. Por tanto, esta experiencia ha sido una oportunidad para él y ha conseguido llamar la atención en el Festival de Cine de Málaga con un thriller, siendo más común en este evento las presentaciones de películas de género dramático y en algunas ocasiones cómicas.
Por otro lado, el dar el papel protagonista a una actriz conocida a nivel mundial puede suponer un paso acertado a la hora de atraer espectadores a las salas de cine. Oona Chaplin es la encargada de dar vida a Marta, quien sufrirá las consecuencias de cuidar de Daniel, un niño un tanto extraño. Es destacable la interpretación de Oona. Y esto no es algo raro cuando proviene de una familia de actores. Su madre es Geraldine Chaplin y por tanto, su abuelo el mismísimo Charles Chaplin. La herencia familiar y el talento propio de ella la están llevando a fraguar su carrera profesional de actriz. Uno de sus trabajos más importantes ha sido en la serie Juego de tronos, donde interpretaba a Talisa.
Cabe destacar el sonido, que consigue envolver por completo al espectador. Diferentes ruidos que se dan durante el desarrollo de la historia cobran un gran protagonismo. Además, la banda sonora es bastante acertada de acuerdo con la temática de la película. La música corre a cargo del compositor Aaron Rux. Esta es eléctrica consiguiendo captar la atención del espectador y ser más intensa en momentos clave.
No es una película que enfoque el mundo del suspense de una forma más creativa de lo que se ha visto hasta ahora. Aún así, puede interesar a fanáticos de este género.