Actores: Carlos Iglesias, Javier Gutiérrez, Nieve de Medina, Ángela del Salto
Género: Comedia
Duración: 100 minutos
País: España/Suiza
Año: XXII
La frase "las segundas partes nunca fueron buenas" no ha impedido a Carlos Iglesias filmar la secuela de 1 franco, 14 pesetas. El director que consiguió una nominación a los Goya en 2007 regresa de nuevo con su gran éxito.
Sin embargo, se ha adentrado en un terreno algo pantanoso. Es complicado sacar el cine español adelante con la competencia procedente de Estados Unidos. Además, si es difícil alcanzar el éxito con una secuela en Hollywood, mejor no mencionar los escabrosos caminos que deberá superar este director en territorio español. Se trata de una propuesta algo arriesgada, sin tener en cuenta la calidad del contenido del producto.
A pesar de ello, Carlos Iglesias confía plenamente en la película y más si gran parte del trabajo lo ha abordado él mismo (director, guionista y papel protagonista). Esta triple labor garantiza al cien por cien una conexión en la película y el punto de vista que el director quería transmitir.
Uno de los aspectos que más llama la atención es el cambio del género dramático a la comedia. Si hace siete años, Carlos Iglesias contaba a los espectadores la historia de su padre cuando vivió en Suiza de una manera natural y real, con sus momentos tristes y alegres, ahora la narración es completamente distinta. El director ha optado por la comedia "pura y dura, pero no gruesa y grosera". Con 2 francos, 40 pesetas no se busca la crítica y la burla como otras muchas películas españolas, sino el humor típico español que destaca allá por donde vaya, incluso en Suiza.
Aunque la historia en esta ocasión se desarrolla en los años 70, siguen existiendo cuestiones candentes hoy en día. Además de diferentes conflictos familiares o amores imposibles, también sale de manifiesto la crítica social. Martín y Marcos son dos amigos que salieron de España para buscar trabajo, al igual que muchos españoles actualmente, en especial jóvenes, que por la crisis se han visto obligados a hacer las maletas.
La película invita a pasar un momento divertido. No obstante, para aquellos que recuerdan la primera parte, puede resultar al principio algo extraño el cambio de género cinematográfico.