Actores: Eduard Fernández, Michelle Jenner, Nathalie Pozas, Petra Martínez
Género: Drama
Duración: 90 Minutos
País: España
Año: XXII
Nacho no tiene una vida nada fácil, o quizá ha sido él quien la ha ido complicando progresivamente con los distintos enredos en los que se mete sin apenas darse cuenta. Tiene asuntos pendientes con su exnovia, su amante, su psicóloga, su madre, incluso con su cuñada… ¿Cuál es el denominador común de todas esas dificultades? Las mujeres. Ahora solo tiene dos opciones, o se enfrenta sinceramente a cada una de ellas o sigue embrollándose la vida adentrándose cada vez más en una vorágine que, si no soluciona, no tendrá escapatoria.
Este es el argumento de Todas las mujeres, la nueva producción del director español Mariano Barroso. Por todo lo mencionado anteriormente, el posible futuro espectador podría hacerse a la idea de que se va a encontrar ante una desternillante comedia romántica al estilo de Woody Allen, con diferentes caras de un mismo asunto, trampas que rozan lo irreverente y personajes algo disparatados. Nada más lejos de la realidad. Si bien es cierto que el filme puede guardar cierto parecido con aquel protagonizado por Richard Gere, El doctor T y las mujeres, donde un galán intenta lidiar con todas las féminas que se cruzan en su camino, la versión españolizada es un poco diferente.
Nacho dista mucho de ser el príncipe azul soñado de ninguna dama, como pretendía ser Gere. Este más bien encarna la situación del ciudadano medio, con algunas dosis extras de fracasos, no es glamuroso ni exitoso. Su trabajo como veterinario pende de un hilo y es de por sí muy deficiente, su autoestima anda por los suelos y suele ahogarse en un vaso de agua.
Hay más razones que incitan a pensar en esta película es más como un drama que como en una comedia, salvo que sea negra. El tono oscuro del rodaje, la interpretación taciturna de unos actores que, aunque asimilan sus rolles de forma bastante notable, encarnan a personas tristes y desengañadas con su vida, y el guion perezoso, en el que parece que las conversaciones deben ser arrancadas con sacacorchos, hacen imaginar una trama existencialista, más que de entretenimiento.
La adaptación de la serie del mismo nombre es muy convincente, así como la historia, que plantea algo complejo y realista, que quizá limita un poco el hecho de que el protagonista vaya viendo el mundo solo desde prismas femeninos. Quizá hubiera venido bien alguna perspectiva masculina objetiva, eso hubiera salvado al largometraje del ligero cliché en que se mete al tomar a las mujeres como único telón de fondo, pero igualmente, merece la pena verla, pese a su tono pesimista, el balance es positivo por originalidad y sobre todo por la variación en el enfoque, no es lo que todos esperan, se sale de los cánones.
Un hombre se conoce más así mismo con la ayuda de las chicas que lo rodean. Esto se puede interpretar desde un lado algo feminista, pero observaciones más retorcidas aparte, es recomendable, pero no obtendrá el éxito deseado. Apenas se le está haciendo publicidad y eso es fundamental hoy en día. Ocupará su lugar en la cartelera un cierto tiempo en cines menores y luego desaparecerá sin pena ni gloria.