Actores: ohnny Depp, Michelle Pfeiffer, Helena Bonham Carter, Eva Green, Jackie Earle Haley, Jony Lee Miller, Chloë Moretz, Bella Heathcote
Género: Drama
Duración: 113 minutos
País: EEUU
Año: XXII
Después de los altibajos que experimentó con El planeta de los simios o Alicia en el País de las Maravillas, Burton demuestra con esta cinta su enorme potencial para convertir una historia de monstruos, pesadilla y traición, en una entretenida comedia de terror con su lado tierno.
Es indiscutible que a Burton le gustan los dramas de amores imposibles impregnados de hechizos y eternidades malditas, véase Eduardo Manostijeras o La novia cadáver, ambas sublimes. Esta vez retoma la misma idea con su consecuente romance y una exuberante villana, Angelique Bouchard, a la que da cuerpo (cuerpazo) Eva Green. Su seducción y la picardía de sus planes serán cantos de sirena difíciles de resistir para Barnabas, un apuesto vampiro sediento de sangre y amor encarnado bajo la paliducha piel de Johnny Depp.
Entre el elenco de la extravagante familia Collins, su descendencia, destaca una traviesa Chloë Moretz más agresiva y provocativa que nunca. La todavía quinceañera pisa fuerte con un papel de chica rebelde que nada tiene que envidiar en guión al de Pfeiffer o Bonham Carter. Todos ellos con horripilantes roles creíbles desde las distancias y dignos en su labor de amenizar la romántica trama central.
Lo mejor del filme es que está lleno de chascarrillos y referencias a los años 70, época en la que resurge el "joven" desterrado. Resulta ingeniosa la forma en la que un noble del siglo XVIII y además vampiro contempla un entorno completamente desconocido para él, lo que sumado a la estética maquiavélica que adopta Depp lo convierte sin duda en un meritorio papel. Sin embargo, en la genialidad puede estar el fallo, ya que tantos gags a dicha década pueden perder al público infantil y, a veces, se recurre a bromas de relleno bastante pilladas por los pelos. Todo ello puede provocar que Sombras tenebrosas no sea tan inolvidable dentro de veinte años como hoy lo es Ed Wood o Sleepy Hollow.
Tim Burton ya ha demostrado sobradas veces su irregularidad en cuanto y estilo y calidad, pero no cabe duda de que esta mediana producción supera a varios de sus últimos desvaríos. Y ya se echaba en falta un poco de humor picante y chabacano en su cine, rara vez visto desde que Winona Ryder invocó a Bitelchús.
Con todo, este cuento de sombras se mantiene a flote y se deja disfrutar gracias a las repartidas intervenciones de un numeroso reparto y a una historia vampírica que faltaba en el armario de Burton, tan repleto de sueños como de telarañas.