La atleta rusa Elena Isinbayeva, lejos de su mejor marca personal 5,06, no pudo revalidar las medallas de oro logradas en Atenas y en Pekín y, de esta forma, conseguir su sueño de lograr tres medallas de oros consecutivas en unos Juegos Olímpicos.
La victoria contra todo pronóstico la logró la atleta estadounidense Jennifer Shur con una altura de 4,75 mientras que la plata se la adjudico Yarislei Silva. Isinbayeva se tuvo que conformar con la medalla de bronce.
El estadio olímpico de Londres vibraba con las atletas mientras apoyaban y aplaudían cada salto de gran altura. Empezando con una altura de 4,55, Elena paso sin dificultad al último tramo de la final en donde se iban a decidir las medallas.
La alemana Silke Spiegelburg falló en tres intentos en 4,75 metros a diferencia de Suhr y Silva que lograron superar la medida ambas en el segundo intento. Por su parte, Isinbayeva tiro el listón en sus dos primeros intentos y decidió cambiar de táctica y saltar sobre 4,80 pero de nuevo volvió a fallar y se tuvo que conformar con la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Londres.
La final estuvo muy igualada pero finalmente se decidió a favor a Jennifer Shur y la cubana Yarislei Silva consiguió la plata.