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Marta Domínguez tropezó cuando luchaba por la plata Álvaro Díaz.- Marta Domínguez sacó a relucir todo su poderío físico en la final de los 3.000 metros obstáculos. La palentina lo dio todo por una medalla de plata que finalmente no consiguió, debido al tropiezo que sufrió en el último obstáculo. La victoria fue para la rusa Gulnara Galkina. El etíope Kenenisa Beleke venció en la final de los 10.000 metros con récord olímpico (27’01’’17). La final femenina de 100 metros se la llevó la jamaicana Shelly-Ann Fraser. Así, tras el triunfo ayer de su compatriota Usain Bolt, Jamaica se reafirma como líder de la velocidad mundial. Atletismo
La final de los 3.000 metros obstáculos pudo haber significado una nueva medalla para la delegación española. Sin embargo, la mala suerte provocó la caída de la española Marta Domínguez en el último obstáculo, cuando luchaba por la plata. La victoria final fue para la rusa Gulnara Galkina, que consiguió un nuevo récord del mundo con 8’58’’81. La plata fue para la keniata Jeunice Japkorir y el bronce acabó llevándoselo la también rusa Ekaterina Volkova.
Laia Forcadell quedó eliminada en la primera ronda de la prueba de 400 metros vallas, tras clasificarse séptima y última en la cuarta serie con un tiempo de 58’’64, muy alejado de sus mejores resultados.
Otro español que abandona los Juegos es el castellano-manchego Javier Bermejo, campeón de España de salto de altura, que quedó eliminado en la jornada de clasificación con una marca de 2,20 metros. Bermejo hubiera necesitado una marca de 2,32 metros o haber estado entre los doce mejores para pasar a la final.
En 100 metros vallas, Josephine Onyia se ha clasificado para las semifinales de los Juegos de Pekín. La plusmarquista española consiguió ganar con un tiempo de 12’’68 la primera de las cinco series, lo que le aseguró el paso a la siguiente ronda.
La final de los 1.500 metros tendrá como único representante español a Juan Carlos Higuero, ya que el madrileño Arturo Casado no pudo superar la segunda serie de las semifinales. Higuero se mostró espléndido, siempre bien colocado, y resuelto en el sprint. Así, acabó tercero con un tiempo de 3’37’’31.
La final de los 10.000 metros incluyó un nuevo récord olímpico (27’01’’17) conseguido por su vencedor, el etíope Kenenisa Beleke, cuyo sprint sostenido en la última vuelta le permitió hacerse con el oro por delante de Sileshi Sihine y del keniano Micah Kogo. La final transcurrió a tirones, y el conjunto de corredores trataron de castigar las piernas de los etíopes, que habían logrado doblete en Atenas 2004 con Bekele y Sihine. Pese a ello, a la última vuelta llegaron los tres etíopes y la historia volvió a repetirse.
La prueba femenina de maratón, tuvo como campeona indiscutible a la rumana Constantina Tomescu. La corredora olímpica demostró una clara superioridad sobre sus compañeras. Antes de llegar a la mitad de la prueba decidió golpear, y acabó escapándose, sin mostrar ningún momento de flaqueo, para finalmente acabar primera con un crono de 2h.26’44’’. Las otras dos atletas que completaron el podio, se jugaron las medallas al sprint: la keniata Catherine Ndereba revalidó la plata obtenida en Atenas, y el bronce fue para la china Chinxiu Zhou.
La final femenina de 100 metros se la llevó la jamaicana Shelly-Ann Fraser, logrando además, la mejor marca de su vida (10’’78). Así, se asienta aún más el hecho de que la isla antillana tiene en su poder la hegemonía en la velocidad mundial, ya que Fraser consigue el oro un día después de que su compatriota Usain Bolt alcanzase un nuevo récord mundial. Jamaica logró un triplete histórico: Sherone Simpson y Kerron Stewart subieron con Fraser al podio compartiendo la medalla de plata, con una misma marca de 10’’98. La foto-finish, en este caso, no consiguió aclarar quién llegó antes.
En la prueba femenina de triple salto, la camerunesa Francoise Mbango Etone revalidó su título olímpico en el Nido de Pekín, consiguiendo un nuevo récord de 15,39 metros. La plata fue para la rusa Tatiana Lebedeva (15,32) y el bronce se lo llevó la griega Hrysopiyi Devetzi (15,23).
En la final olímpica de martillo venció, inesperadamente, el esloveno Primoz Kosmus. El atleta sorprendió a los favoritos al alcanzar una marca de 82,02 metros, su mejor tiro del año. Tras él, Devyatovskiy (81,61) y el tres veces campeón mundial Iván Tikhon (81,51).
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