Andy se ha hecho mayor y se marcha a la universidad donde le espera una nueva vida, pero Woody y Buzz están preocupados porque este les ha olvidado. El descontrol se desata cuando, por una equivocación, la pandilla acaba en una guardería y conocen a una mafia de juguetes que les obligarán a jugar con niños demasiado pequeños para valorarlos. Woddy hará lo posible para poder volver a la casa de Andy junto con los demás pero no lo tendrá nada fácil ¿lo conseguirá?
Este es el argumento de esta tercera entrega de los juguetes más entrañables de la historia del cine. Disney lo ha vuelto a conseguir, una historia amable y con humor que encantará a niños y mayores por igual. Cabe destacar la aparición de nuevos juguetes como por ejemplo Ken que se enamorará perdidamente de Barbie.
En el terreno técnico la película también es pura magia, los animadores cuidan hasta el más mínimo detalle que hará que el espectador crea que los juguetes están vivos.
Pero en esta historia no todo es diversión, la película tiene momentos que pueden llegar a hacer incluso llorar de la emoción. Un final digno de mención es el que se encontrará en esta película que hará salir al espectador de la sala de cine totalmente satisfecho.