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ANÁLISIS DE INTERNACIONAL

Lula, la caída de un mito

Fotografía
Por Isaac Á. CalvoTiempo de lectura2 min
Internacional09-04-2018

El panorama político se complica para Luiz Inácio Lula da Silva. El que fuera presidente de Brasil ha entrado en prisión al ejecutarse la condena a 12 años de reclusión que le fue impuesta por corrupción y blanqueo de capitales. Este hecho se produce después de que el Tribunal Supremo brasileño desestimara (con seis votos a favor y cinco en contra) el recurso de Lula para evitar su encarcelamiento.

El expresidente pretendía apurar los plazos y volver a ser candidato en las próximas elecciones, pero no va a ser así. Lo que empezó siendo una operación rutinaria, hace cuatro años, contra unas irregularidades en establecimientos de lavado de coches ha destapado una enorme red de corrupción que implica a empresarios, altos cargos, políticos... y hasta al emblemático Lula da Silva.

La decisión judicial ha generado una gran división social en Brasil y hasta disturbios entre partidarios y detractores del expresidente, que sigue siendo un símbolo para la clase trabajadora. De hecho, Lula da Silva, desde muy joven, participó activamente en movimientos sindicales y sus acciones acabaron catapultándole a la Presidencia.

En los ocho años que estuvo al frente de Brasil (2003-2010), las políticas de Lula propiciaron un notable desarrollo económico, acabaron con parte de la pobreza y redujeron los problemas sociales que asolaban al país. Sin embargo, años después de dejar el cargo, no ha podido librarse de uno de los mayores peligros y tentaciones que acechan a los políticos: la corrupción.

Lula da Silva siempre ha defendido su inocencia y cree que es víctima de una persecución política y judicial. Aun así, no sería la primera vez que los políticos más críticos con el sistema, una vez que están en el poder, cometen los errores que tanto han censurado en los demás y tienen tendencia a enriquecerse, en la medida de sus posibilidades.