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Terrorismo

Rusia cree que ha matado a Abu Bakr al-Baghdadi

Por Javier Álvarez LagoTiempo de lectura3 min
Internacional16-06-2017

En primer lugar, conviene destacar que la noticia no es segura. Por ejemplo, el presidente del país, Vladimir Putin, todavía no ha comentado nada al respecto, mientras que su Ministerio de Defensa habla más de probabilidades que de certezas. Sin embargo, considera que el complejo bombardeado en Al-Raqa, ciudad que se encuentra bajo el dominio tiránico del DAESH, albergaba aquel día (el 28 de mayo de 2017) una reunión del Comité Militar del grupo en la que se personó el líder de la organización, que habría muerto en el ataque.

Abu Bakr al-Baghdadi nació en Irak en 1971. Universitario, jugador de fútbol de joven, se dice que se hizo yihadista tras la invasión de Irak realizada por Estados Unidos y sus aliados allá por 2003. Sea como sea, estuviese radicalizado previamente o no, lo cierto es que estuvo un tiempo en una prisión militar norteamericana en su país. Allí, antes de ser liberado, conocería a los ex-generales de Sadam Husein, los mismos con los que posteriormente formaría alianzas de cara a crear su organización y adiestrar a sus combatientes.

Por aquel entonces ingresa en un grupo terrorista que es poco más que una guerrilla de fundamentalistas islámicos que luchan contra lo que consideran una “cruzada” occidental, a la que se oponen realizando la yihad. Hasta su muerte en 2006, la organización está liderada por el jordano Abu Musab al Zarqaui. Más tarde pasa a ser la “filial” de Al-Qaeda en Irak hasta que, en 2013, Abu Bakr al-Baghdadi (que lleva ya 3 años dirigiendo el grupo) rompe la relación de dependencia con la organización matriz. En la actualidad, DAESH considera a Al-Quaeda como un grupo de infieles más.

Y es que esta organización, perteneciente a la rama suníe del Islam, destaca por su adopción radical del llamado fundamentalismo wahabista, es decir, que constituye un movimiento dispuesto a morir y a matar por su Dios que pretende conseguir un estado mundial regido por la ley islámica y que considera a todos los que no piensan exactamente igual que él como infieles o herejes. Y es que es importante destacar que el DAESH considera como sus mayores enemigos a, por ejemplo, el resto de grupos terroristas que no le apoyan, a toda la rama chií del Islam (especialmente a Iran), al nuevo gobierno de Irak, al nacionalismo y “socialismo” por el cual desprecian a Al-Asad... En la actualidad, el DAESH combate contra todos... y no tiene pinta de desaparecer en un plazo de tiempo corto.

En 2014, Abu Bakr al-Baghdadi se proclama a sí mismo califa de todos los musulmanes y renombra a su organización como Estado Islámico por su afán imperialista. Hace un llamamiento a todos ellos a realizar la yihad, convocando a los “verdaderos creyentes de Alá” a luchar en Siria contra infieles y herejes. Desde entonces, especialmente desde el comienzo de la ofensiva sobre Mosul por parte del ejercito iraquí, ha vivido en el desierto entre esta ciudad y la siria de Al-Raqa, donde, si hacemos caso a la información reciente, finalmente habría muerto.

Durante el liderazgo de Abu Bakr al-Baghdadi el grupo ha aumentado su poder hasta límites insospechados. Además de los éxitos militares (DAESH ha mantenido en su poder durante dos años las ciudades de Faluya y Mosul, mientras que en la actualidad gobierna con mano de hierro la ya citada Al-Raqa), este extremista ha sabido servirse muy bien de las redes sociales y del lado oscuro de internet para hacer llegar su mensaje de odio a todo el mundo. Las agencias de comunicación del grupo (Al-Amaq, Al-Furqan), su revista de edición profesional Dabiq, el recurrso sistemático al tráfico de petroleo, armas, drogas y personas, por no hablar de otras actividades como el secuestro, como métodos de financiación... Abu Bakr al-Baghdadi, si es verdad que ha muerto (pues desde 2015 se ha afirmado su muerte en al menos 3 ocasiones) deja un legado tan oscuro como innegablemente efectivo.