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Corea del Norte

Corea del Norte aumenta sus pruebas armamentísticas

Por Javier Álvarez LagoTiempo de lectura2 min
Internacional29-05-2017

Corea del Norte vuelve a ser foco de atención internacional tras el lanzamiento, efectuado el 29 de mayo, de un misil de medio alcance tipo Scud (creado, allá por los años 1960, por el régimen soviético). El misil ha caído finalmente en el Mar de Japón, tras recorrer unos 450 kilómetros. La comunidad internacional, especialmente Japón, Corea del Sur y Estados Unidos, ya han condenado el acto, que desaviene gravemente los tratados internacionales sobre armamento.

El misil utilizado esta vez ha sido uno de los llamados Scud. De fabricación inicialmente soviética, cabe la posibilidad de que haya sido modificado por el régimen norcoreano para aumentar su potencia y alcance. Asimismo, el país podría estar pensando en incorporar a este estilo de misiles de medio alcance cabezas nucleares, lo que aumentaría drásticamente el poder de destrucción de este estilo de armas. El radio de acción de estos misiles preocupan a Corea del Sur y a Japón, que podrían verse afectados por el ataque. Corea del Norte vendió en 2013 misiles de estas características a Siria.

La flota norteamericana enviada a principios de 2017 por Donald Trump para cercar la península coreana no parece estar cumpliendo su objetivo disuasorio. El misil lanzado el lunes por Pyongnang es el noveno de estas características en lo que va de año. Y es que tanto el reiterado aumento de las presiones internacionales sobre el país, tanto en el apartado militar como en el económico y comercial, no parecen modificar la actitud belicosa de Corea del Norte. Por su parte, el presidente de EEUU, a través de su cuenta oficial en Twitter, ha afirmado que "Corea del Norte ha mostrado gran falta de respeto a su vecino, China, al disparar otro misil balístico".

Y es que el líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, parece dispuesto a enfrentarse en una guerra contra el resto del mundo. Hasta sus tradicionales aliados, China y Rusia, parecen estar dándole la espalda en la actualidad. Con actos como este, el régimen autárquico y eminentemente militar que ostenta Corea del Norte desaviene los tratados internacionales sobre armamento, preocupando espacialmente a la comunidad internacional la posibilidad de que el régimen decida atacar a sus "enemigos" con armas nucleares. Cabe destacar que en 2009 este país anunció la creación de un arma nuclear que presuntamente podría haber probado ya varias veces, lo que desavendría al Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares firmado en 1996.

La postura que defiende Corea del Norte es que este estilo de pruebas se realizan en el país con intenciones defensivas, es decir, como respuesta a lo que consideran continuas amenazas por parte del Gobierno de EEUU. Así, un día antes del lanzamiento de este misil Scud, el líder del país visitaba una de sus instalaciones militares de cara a conocer de primera mano los avances de los científicos y militares en la creación de un escudo anti-misiles.

Sin embargo, lanzamientos como los del lunes no parecen responder a una lógica defensiva, sino que constituyen más bien otra prueba de que el régimen que gobierna Corea del Norte sigue desarrollando su capacidad armamentística. Lo que no está del todo claro es que si este estilo de actos su Gobierno los permite de cara a prepararse para un futurible conflicto nuclear o si, por el contrario, estos actos pretenden más bien mantener a sus ciudadanos (como ya aparecía en 1984, la novela distópica de George Orwell) en un estado de guerra constante.