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Situación en Siria

El régimen sirio incrementa la violencia contra los opositores

Por Bianca DennehyTiempo de lectura4 min
Internacional25-04-2011

El régimen sirio de Bachar el Asad continúa atacando a los opositores de la dictadura, que lleva vigente casi medio siglo y además exigen la instauración de la democracia. Las autoridades de Damasco han fortalecido su ofensiva y cuentan con el apoyo del Ejército, la policía y a las temidas brigadas de los shabiha, sicarios civiles a sueldo del régimen. El número de muertos aún es desconocido.

Al menos 18 personas han fallecido según la información ofrecida conocido activista, Amar Qurabi, que ha especificado que sucedió durante el asalto del Ejército sirio contra la ciudad de Deraa, en el sur del país y epicentro de las protestas contra el régimen de El Asad. Qurabi aseguraba que una parte murieron a causa de los disparos y otros por el bombardeo continuo a los edificios de los carros de combate. Lo que sí se sabe es que el número de desaparecidos es elevadísimo. Al parecer la intención de estos ataques es contribuir a sembrar el miedo en la población. Estos actos han comenzado de de madrugada. En ese momento multitud de soldados penetraban con ayuda de blindados y se han aprovechado de la oscuridad de la noche para adentrarse en la ciudad de Deraa. "Las tropas han entrado en la ciudad, acompañadas de tanques y vehículos armados", ha descrito Abdullah Al-Harriri, un activista, a la agencia AFP. "Los hombres están disparando en todas direcciones parapetados tras los blindados", ha añadido. "Se ha cortado la luz y las comunicaciones por teléfono son virtualmente imposibles", ha afirmado. De la misma manera, otro ataque en el casco histórico de la ciudad estaba teniendo lugar en el que ocho tanques y dos vehículos armados se desplegaron dejando a su paso una fila de cadáveres en las calles próximas a la mezquita de Omari. Diferentes francotiradores colocados estratégicamente en los edificios gubernamentales han servido de escudo a soldados que avanzaban a pie. "La gente se esconde en el interior de sus casas. He visto dos cuerpos cerca de la mezquita pero nadie ha podido acercarse a ellos para sacarlos de allí", logró articular un testigo. El Régimen procuró cerrar la frontera con Jordania para evitar más complicaciones ya que por ejemplo esta última ciudad, Deraa, es fronteriza con Jordania. De hecho, tanto Deraa como Nassib, que son pasos fronterizos, han sido cerrados al tráfico. Asimismo, el Ejército, la policía y los matones a la orden de El Asad avanzaron por el barrio de Douma, uno de los focos del alzamiento popular en el centro de Damasco, y dispararon a civiles vinculados a grupos de defensa de los derechos humanos, además de detener a algunos activistas. "Hay heridos y decenas de detenidos. Las fuerzas de seguridad están repitiendo el mismo comportamiento en todos los escenarios de la protesta. Quieren aplastar la revolución usando una brutalidad extrema", indicó un opositor desde Damasco. Grupos de derechos humanos confirmaron que más de 350 personas han muerto desde el comienzo de las protestas hace un mes, de los un tercio de esas muertes han tenido lugar en los tres últimos días en los que la represión del régimen ha sido descontrolada. Por otra parte, se encuentra una de las líderes de los movimientos pro democracia, Suhair al-Atassi, que ha mostrado su indignación ante la "salvaje guerra diseñada para aniquilar a los demócratas sirios". "Las intenciones de Asad son claras desde que el pasado 30 de marzo anunció en un discurso que estaba "preparado para la guerra". Yo sigo en mi casa del barrio de Dummar, en Damasco. Venid y arrestadme", ha concluído. En cuanto al panorama internacional, ya se han pronunciado varios al respecto como la Alta Comisionada de Derechos Humanos de la ONU, Navi Pillay, que ha hecho un llamamiento al Gobierno sirio para que finalize los asesinatos y los actos sangrientos como método para reprimir las protestas pacíficas de sus ciudadanos. Pillay ha calificado de "inaceptable" la respuesta del Gobierno a las protestas y ha solicitado a las fuerzas de seguridad que no usen munición real para reprimirlas. "La comunidad internacional ha solicitado en repetidas veces al Gobierno de Bachir al Asad que no usara la violencia para reprimir manifestaciones pacíficas, y él ha hecho oídos sordos", ha explicado la Alta Comisionada, citada en un comunicado.También destaca el movimiento Hermanos Musulmanes de Jordania, que han condenado la sangrienta represión ejercida contra los manifestantes por el régimen sirio de Bachar al Asad, al que han instado a ejecutar reformas políticas. "Condenamos enérgicamente esta forma de hacer frente a las manifestaciones que hasta el momento ha causado la muerte y heridas a cientos de personas", ha dicho en un comunicado el grupo, el principal de la oposición. Por su parte, la Administración estadounidense de Barack Obama está considerando sancionar al Gobierno sirio, como congelando los bienes y cortando las relaciones comerciales, como medida de presión contra la violencia en las calles, según han comunicado fuentes oficiales a Reuters. Un total de 102 escritores y exiliados de diversos sectores de la sociedad siria se han reunido para condenar los ataques mediante un documento. "Hemos roto la barrera del miedo para hacer una declaración clara y concisa. Condenamos la violencia y las prácticas opresivas del régimen sirio contra los manifestantes, al tiempo que lloramos por los mártires del levantamiento". Entre los firmantes del texto se encuentran personalidades destacadas como el expreso político Loay Hussein; las escritoras Samar Yazbek y Hala Mohammad; Souad Jarrous, corresponsal del diario panárabe al-Sharq al-Awsat, el escritor y expreso político Yassin al-Haj Saleh y el director de cine Mohammad Ali al-Attassi.