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JUEGOS OLÍMPICOS

Luces y sombras también para Chicago, Río y Tokyo

Por Luis Miguel L. FarracesTiempo de lectura3 min
Deportes04-09-2009

A pesar de que mucho se ha hablado en la última semana de decepción en Madrid por el informe del Comité Olímpico Internacional (COI) sobre la candidatura, lo cierto es que las principales rivales de la capital presentan también motivos para empezar a preocuparse. Y es que las otras tres sedes potenciales, si bien cosechan menos críticas, las han recibido en base a aspectos más relevantes que la candidatura madrileña.

Chicago. Las declaraciones de Patrick Ryan, el presidente de la candidatura, en las que aseguró que Chicago “es optimista tras conocer el informe del COI” parecen más bien una huída hacia delante que una convicción firme. Empezando por la encuesta de apoyo popular a los Juegos realizada por el COI, en la que se evidencia que ni siquiera la mitad de los habitantes de la ciudad –un 47 por ciento- apoyan la candidatura. Además, un 85 por ciento de los ciudadanos se opone a que se dediquen recursos económicos del fondo municipal para albergar los Juegos. La partida financiera parece que será también otro de los obstáculos para la candidatura estadounidense. El COI ha alabado el diseño de la Villa Olímpica de Chicago, considerando que “supondrá una experiencia especial para los atletas”, pero se muestra preocupado por el hecho de que los promotores privados encargados de materializar su construcción no facilitasen en su momento las garantías de financiación exigidas por el COI. Asimismo, el hecho de que varias de las instalaciones deportivas sean temporales –se destruirían tras los Juegos- no parece de especial atractivo para la familia olímpica. Como tampoco lo parece ser el transporte público de Chicago, en especial el metro, sobre el que el COI avisa de que la ciudad tendrá “un gran desafío” para dar servicio a más del doble de personas que utilizan la red en hora punta en estos momentos. Como puntos positivos, el COI apenas alaba la precisión del reparto de competencias entre la Ciudad, Illinois y el Gobierno federal, así como la calidad de los informes presentados. Río de Janeiro. Resulta al menos sorprendente que una de las ciudades que se presentan como favoritas tras conocer el informe del COI hubiera obtenido la peor nota –un 6,4- en la evaluación del Comité en junio de 2005. Más aún teniendo en cuenta que el propio COI reconoce que el número de plazas hoteleras de la ciudad sigue siendo insuficiente y que su ampliación “no tiene garantías.” Asimismo, en el informe se añade la preocupación por el servicio de transporte público de la ciudad, necesario para conectar unas instalaciones que “debido a la topografía propia de la ciudad” están demasiado diseminadas. Sin embargo, el COI ha decidido apostar ahora por la candidatura brasileña con argumentos tan dispares como la experiencia obtenida de la organización de los Juegos Panamericanos de 2007 del próximo Mundial de fútbol de 2014, así como la apuesta de la ciudad de utilizar los Juegos como argumento para mejorar de sobremanera las infraestructuras de la ciudad. Tokyo. Sigue siendo la principal favorita cuatro años después de la evaluación del COI. Y lo es pese al “error de comunicación” o descaro absoluto de la candidatura, que, como apunta el informe, vendió como sedes existentes varias instalaciones que la Comisión Olímpica vio en maqueta o con el andamiaje aún armado. Asimismo, el COI reconoce potenciales problemas de tráfico sustanciales entre la Villa Olímpica y el Estadio y “expresa su preocupación por la falta de apoyo popular.” En el otro lado de la balanza, el COI destaca la seguridad financiera del proyecto, la red de transporte público, la concentración de las sedes en apenas ocho kilómetros y, curiosamente, la experiencia olímpica de 1964. Y es que, si bien Madrid tiene en contra la regla no escrita que impediría celebrar los Juegos dos veces seguidas en el mismo continente, parece que no hay trabas para que una ciudad repita experiencia como sede.