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TOROS

Un ¬samuel¬ y un ¬garcigrande¬ se van a la dehesa

Por Almudena HernándezTiempo de lectura2 min
Espectáculos21-10-2007

La vida del toro bravo tiene un fin: propiciar el espectáculo de la lidia. Por eso, el mayor triunfo para un ganadero es que uno de sus productos sea indultado. En los últimos días se ha perdonado la vida a dos toros, uno de Garcigrande y otro de Samuel Flores en plazas de tercera categoría. La bravura y la nobleza, aunque discutibles, no miran el caché de los ruedos.

Ahora que se han cerrado las puertas de la plaza de toros de Jaén, con la feria de San Lucas, sí que se puede afirmar que ha tocado a su fin la temporada taurina de 2007 en España. La guinda a este último ciclo taurino del curso español la pusieron Manuel Díaz El Cordobés, Manuel Jesús El Cid y Alejandro Talavante -que sustituía al lesionado Enrique Ponce-, que salieron en hombros del coso jienense en la tarde que cerraba la feria. Finalizado San Lucas estos días cálidos de otoño aún suenan los clarines en los festejos benéficos y de recreo que salpican la geografía española. En dos de estos festejos han tenido lugar sendos indultos. En un mano a mano celebrado en Alba de Tormes (Salamanca) entre los Niños de la Capea, los dos Pedros Gutiérrez, padre e hijo, se devolvió a la dehesa un toro de Garcigrande. El animal al que se le perdonó la vida cayó en el lote del más joven de la saga. Por su parte, el político Adolfo Suárez Illana se despidió de su afición practicante indultando un toro de su suegro, Samuel Flores, en un festival en Espartinas (Sevilla). Mientras tanto, llega la hora de los balances de temporada y de los pronósticos y planes para la próxima. La empresa de Las Ventas está tanteando algunos nombres para la próxima feria de San Isidro, que el próximo año tendrá que tener un prólogo -la habitual feria de la Comunidad de Madrid- con un mayor tono festivo, pues se cumplen dos centenarios del levantamiento del dos de mayo. A mayor tono festivo, mayor caché de los toreros que se acartelan, por lo que tras el regreso a los ruedos de José Tomás, la afición reclama ver al de Galapagar en Madrid. Pues parece que ha habido conversaciones con José Tomás, que en su regreso triunfal en la temporada de 2007 evitó plazas de la categoría de Madrid y Sevilla, para que el torero actúe el próximo año en al menos dos festejos en la monumental madrileña.