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HOLOCAUSTO

Líderes de 40 países acuden a la inauguración del museo del Holocausto en Jerusalen

Por Chema GarcíaTiempo de lectura2 min
Internacional20-03-2005

Representantes de más de 40 países y de organizaciones internacionales acudieron durante la semana pasada a la ceremonia de inauguración del nuevo Museo Histórico del Holocausto Yad Vashem en la ciudad de Jerusalén. El edificio, realizado por el arquitecto isralí de origen estadounidense Moshe Safdi pretende perpetuar el recuerdo de los seis millones de judíos que perecieron en los guetos y campos de concentración de la Alemania nazi.

A la puesta de largo acudieron, entre otros, el secretario general de la ONU, Kofi Annan, y primeros ministros como los de Francia, Jean Pierre Raffarin; Países Bajos, Jan Peter Balkenende; de Bélgica, Guy Verhofstadt; de Dinamarca, Anders Fogh Rasmussen; y de Suecia, Goran Persson. Asimismo, viajaron hasta Jerusalén los presidentes de Polonia, Eslovaquia, Croacia, Serbia y Montenegro, Macedonia, Lituania, Bosnia, Suiza y Albania, el viceprimer ministro de Reino Unido y el vicepresidente de la República Dominicana. Por Israel, país anfitrión estuvo presente el primer ministro israelí, Ariel Sharon, y por el presidente del Estado, Moshe Katsav; mientras que por Alemania, nación responsable del holocausto, acudió el ministro de Exteriores y vicecanciller, Joschka Fischer, quien aseguró que su país "no puede olvidar nunca su responsabilidad" en la muerte de seis millones de judíos en aquella negra página de la Historia. La ONU "debe permanecer eternamente vigilante ante la erupción del antisemitismo y el racismo, a fin de garantizar que este horror no se vuelva a producir", señaló Kofi Annan durante la ceremonia. Por su parte, Avner Shalev, presidente del museo, aseguró que éste "es un monumento para todos aquellos que fueron asesinados, un intento de preservar sus nombres, sus caras y sus identidades para las futuras generaciones". "Los muros de la vergüenza se han derrumbado. Durante años era ilegítimo negar el Holocausto, ser antisemita era una vergüenza, ahora, de repente, ya no lo es", apostilló. Finalmente, Sharon señaló que el centro es "la cámara de la memoria del corazón del pueblo judío". La institución encargada del monumento, la Yad Vashem conmemoró su aniversario con la modernización del museo, en la que se invirtieron más de 40 millones de dólares y una década de trabajos para cuadruplicar la superficie original del centro, en total 4.200 metros cuadrados. Creado en el interior de la montaña Herzl, a la que atraviesa y de la que sobresale, el Museo Histórico del Holocausto tiene como eje central un enorme prisma triangular de 200 metros de largo por 13 de alto y que actúa como una especie de túnel del tiempo donde están archivadas la identidad y documentos sobre la vida de las víctimas del genocidio, así como miles de fotografías y nombres extraídos de las Páginas de testimonios. El complejo tiene incluso un vagón de tren donado por las autoridades polacas que en su día fue usado por las autoridades nazis para el transporte de deportados a los campos de concentración; así como una reproducción a escala de uno de los más famosos recintos de exterminio, Auschwitz. Semejante desembarco de mandatarios internacionales puso en jaque a la seguridad israelí para impedir cualquier tipo de atentado. Las calles céntricas y próximas a los hoteles donde se alojaron los dirigentes extranjeros fueron cortadas y helicópteros sobrevolaron en unas medidas de seguridad que no tenían precedentes desde la creación del Estado Judío en 1948. La Policía de Fronteras y el Ejército también elevaron la vigilancia en el perímetro exterior de la ciudad.