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EL REDCUADRO

"Las cosas están mal"

Fotografía

Por Antonio BurgosTiempo de lectura3 min
Opinión28-10-2012

El PSOE ha llegado de Leire Pajín y de Carmen Calvo a Elena Valenciano como el famoso banderillero de Juan Belmonte a gobernador: degenerando. Me inquieta a mí, no sé a usted, esta señora Elena Valenciano, su ausencia de finura, ese tono bronco. Su nada fina estampa, que me recuerda bastante la de Almudena Grandes. Elena Valenciano es como Almudena Grandes sin vientos de Cádiz al fondo y con una vicesecretaría general del PSOE. Acabo de decir que Elena Valenciano me inquieta, pero añadiré en su favor que desde luego muchísimo menos que las nekanes de Bildu. ¿Usted no ha escuchado hablar de los perroflautas? Pues habrá que empezar a hablar de las pelorratas de Bildu. Llamo pelorratas a estas tías de Bildu que parece que se cortan el pelo con un brazo de túrmix y que se lo tiñen con unos colores que dejan como la más discreta armonía cromática a aquella a la que "le llamaban La Caoba por su pelo colorao". Berrendo en colorao es poco para la gama cromática de estas pelorratas. Tengo que entrar un día por curiosidad en un Eroski, que seguro que en el lineal de tintes de señora tienen toda la paleta de colores de las pelorratas de Bildu. Que la noche electoral daban miedo cuando salieron junto a la jefa de ellas que daba la rueda de prensa para celebrar la solemne llegada de los recuelos y posos de la ETA a las instituciones. Muchos ciudadanos de las Vascongadas se tenían que ir cuando la ETA mataba. Ahora quizá se tengan que seguir yendo, porque la ETA dicen que ya no mata: ahora las que te matan del susto son las nekanes pelorratas de Bildu cuando ves a las tías con esas caras y esos pelos. Digo todo esto de las pelorratas en beneficio y elogio de Elena Valenciano, para que vean que todavía hay clases, por aquello de cuentan de un sabio que un día. Elena Valenciano, antes del medio hundimiento del Titánic del PSOE, que ha perdido la presidencia de la autonomía vascongada y la mitad de sus votos en Galicia, dijo que su partido va a ponerse al frente de la injusta e innecesaria huelga del 14 de noviembre porque "las cosas están mal". Cuando leí que Elena Valenciano degradaba al PSOE a la categoría de piquete de huelga porque "las cosas están mal", me dije: - Hombre, señora, las cosas están mal por culpa de su partido de usted y del padre de las niñas de Zapatero, que fue quien nos dejó a España hecha unos zorros, y digo esto de zorros no porque a sus conmilitonas les encanten los chaquetones de zorro, sino porque ustedes en el Gobierno dejaron la economía como los bendos de un sacudidor. Eso replicaron quizá muchos entonces a la señora Valenciano cuando dijo esas palabras antes de las elecciones del domingo. Lo que no sabíamos era que esas mismas palabras, leídas ahora, cobran un significado muy distinto. Tras las autonómicas del domingo miro sobre el escritorio el recorte de la página de ABC donde viene la foto de la señora Valenciano ante unos micrófonos a los que dice "Las cosas están mal", y lo que pienso ahora es: - Y tan mal que están las cosas, señora. Sobre todo para ustedes, con el fracaso de su estrategia de querer volver las elecciones gallegas contra Rajoy como una segunda vuelta de las generales y con el lamentable agotamiento del modelo constitucional en las Vascongadas por culpa del otro Pachi que escriben en castellano usando "tx" por "ch", a lo que me niego... Si a la altura del jueves pasado el PSOE se ponía al frente de la huelga general porque "las cosas están mal" ahora tendrá que ir a la huelga contra sí mismo, digo yo. Porque mal, mal, lo que se dice mal, donde "las cosas están mal", verdaderamente mal, es en el PSOE de Rubalcaba. Que rubalcaba antes, pero que ya no rubalca nada.

Fotografía de Antonio Burgos

Antonio Burgos

Columnista del diario ABC

Andaluz, sevillano y del Betis

** Este artículo está publicado en el periódico ABC y posteriormente recogido de AntonioBurgos.com por gentileza del autor