Echo en falta a Telemadrid y la echo en falta el día de Reyes porque su retransmisión de la cabalgata es mejor que ninguna. Imagino que si hubieran estado en el Paseo de la Castellana con los Reyes Magos frente a frente hubieran tenido un mensaje claro para ellos: que todos los trabajadores de Telemadrid mantengan su puesto, que estén en la cadena los mismos que ahora están.
Llevan meses peleando y no consiguen llegar a nada. Una imagen en negro, día tras día, vale más que mil palabras. Como en tantas otras ocasiones, son dos realidades enfrentadas, las dos con su parte de razón, pero en un tira y afloja del que no consiguen ni tirar ni aflojar.
Telemadrid planea despedir a 925 trabajadores, de 1.200 que conforman esta televisión. Es un drama, como lo es el despido de tantos otros profesionales del periodismo, de la construcción, del marketing, de la empresa, etc. Sin embargo, hay una cuestión de fondo: según los sindicatos, los pocos que se quedan son los “enchufados”. Ése quizá sea su mayor error. Los que se tienen que quedar deberían ser los más competentes; los que, por sus méritos y su esfuerzo, se lo hayan ganado.
Por otro lado, está la cadena, una televisión pública que no es viable, un modelo costoso para los madrileños e insostenible en el momento actual. Su solución, por tanto, es quedarse con 183 trabajadores y todos ellos directivos porque planea externalizar contenidos y servicios. Según ellos, son los puestos que necesitan.
Hacerlo así es fácil lo que no quiere decir que sea lo más justo. Es posible que no todos los directivos se merezcan su puesto, es posible que una persona competente se adapte a otro similar y es posible también contemplar otras soluciones.
Pero lo que no debería ser posible es que no se pongan de acuerdo. Dar vueltas sobre lo mismo no lleva a nada. Tienen que abrir los ojos, pero abrirlos de verdad, ambas partes, por el bien de los trabajadores y sus familias, de la empresa y de los espectadores.
Porque ya llevan muchos días sin difundir contenidos y esto ha provocado que la cadena haya perdido 1,6 millones de euros por no emitir la publicidad. El pozo cada vez es más profundo.
Queda poco tiempo de negociaciones porque si empresa y sindicatos no se ponen de acuerdo pronto, se quedará en negro para siempre. Y sería una pena. Telemadrid tendría que volver a ser de color.