EL PABELLóN DE ORO (Yukio Mishima, Ficción)

Belleza y destrucción

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El Pabellón de Oro

Autor: Yukio Mishima

Editorial: Alianza Literaria

Género: Ficción

Páginas: 317 páginas

Precio: 18€

"Las cosas visibles a los ojos de la gente no habían sido ordenadas para mí". Diferente, tímido, taciturno y miserable. Así se siente Mizoguchi, un joven poco agraciado, tartamudo y solitario, cuya única pasión en la vida es el Pabellón de Oro de Kioto. El templo en el que su padre pasó sus años de monje budista, protagonista de todas las historias que este le contó de niño y que, sin conocerlo, ocupó cada pensamiento y delirio de su infancia y adolescencia. 

Una historia real hecha ficción. La imperdonable hazaña del joven monje que incendió el Kinkaku-ji en 1950 marcó la posguerra japonesa. Mishima hace suyo al personaje. Poco se sabe del verdadero Mizoguchi, pero el autor construye y presenta a su protagonista de una manera tan precisa y detallada que parece hace real. 

Muchos rasgos del escritor están presentes en su personaje. La vida de Mishima fue de todo menos fácil. A pesar de su vertiginosa carrera literaria y de ser uno de los escritores más importantes del Japón del S.XX, se acabó suicidando en 1970, perdiendo la oportunidad de ganar el Nobel de Literatura. 

A pesar de su corta carrera literaria, Yukio Mishima logró cautivar a millones de lectores. No solo expertos en la materia, también a personalidades de la talla de los cineastas George Lucas y Francis Ford Coppola, que llegaron a producir una película sobre la vida y obra del autor en 1985.

Este libro habla de la belleza de la vida, pero también de la muerte. Como escribe Mishima en palabras de Mizoguchi, "la belleza, todo lo bello... esos son ahora mis más mortales enemigos". La obsesión de protagonista por el templo se arraiga de "su propia fealdad". El novicio piensa que su físico le excluye del mundo y eso le hace diferente al resto.

Sin embargo, lejos de buscar la aceptación popular, se siente a gusto como incomprendido. Mizoguchi define su rareza como su orgullo. Vive preocupado por la seguridad del Templo y cautivado por su belleza, ni el amor ni la amistad pueden interponerse en su insana obsesión.

Cada palabra y descripción del texto de Mishima está cargada de fuerza y significado, su lectura te traslada al Kioto de mediados del S.XX, muestra la colina donde en su momento yació el Pabellón de Oro, y hace sentir aprecio y compasión por un monje al que muchos calificaron como pirómano. Este libro lo humaniza y le hace menos diferente de lo que pretende ser.

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