Libertad es la respuesta, a como poder afrontar la vida. Para contestar a esta pregunta Franzen nos presenta a los Berglund, una familia que se va desmoronando a lo largo de tres décadas y cuyos protagonistas son Walter y Patty. Franzen nos cuenta la cima y la base de la montaña que es el matrimonio entre estos dos personajes que aparecen durante toda la novela aturdidos, confundidos, tal y como dice una de las vecinas del matrimonio “como si aún no hubieran aprendido a vivir”.
Pero la entrañable historia de los Berglund no es lo único que cuenta Franzen. Con el pretexto de la radiografía de la costumbres de esta familia, el autor va más allá y plantea una antítesis entre la política y la novela. Libertad es un examen de un momento a través de una familia por el cual desarrolla un duro análisis sobre la raíz del malestar de los EEUU.
Franzen hace un examen de conciencia sobre las consecuencias que tienen las acciones políticas y económicas estadounidenses sobre el resto del mundo. La novela, que ya se ha convertido en número uno en las listas de ventas americanas, pasa por los años posteriores al 11 -S, los años de la guerra de Irak, y la actuación de los diferentes presidentes estadounidense hasta llegar a los capítulos finales, donde se centra en Obama. Y tras este análisis Franzen presenta a los EEUU como un nación vulnerable, una América herida por los atentados del 11 de septiembre, pero plantea también una dura conclusión; tal y como repite el protagonista, Walter Berglund, para Franzen la sociedad Américana es “el cáncer del planeta”.