La guerra es posiblemente el mejor argumento que un ser humano sensible y con corazón puede tener para perder la fe en la humanidad. A lo largo de toda la historia, el ser humano se ha encargado de destruir vidas, tanto la de los soldados como las de terceros de manera irreparable. Toda guerra es una tragedia y muchos testimonios escritos han reflejado con crudeza y terrible realismo el sinsentido del dolor que provoca, especialmente en los más inocentes.
Calle Katalin es una novela que narra la historia de tres familias que viven en la misma calle de Budapest. A través de los ojos de los hijos, Magda Zsabo nos relata 30 años de historia de Hungría con un terrible y amargo final: la Segunda Guerra Mundial, un evento que destruirá la vida de los niños protagonistas y los sacará cruelmente del sueño de la infancia.
La novela se publicó por primera vez en 1969 y ha tenido varias reediciones. Y en cada reedición ha tenido el mismo impacto el mensaje antibélico y la desgarradora historia vista a través de unos ojos tan inocentes que en un principio no comprenden lo que ocurre y que después de asumirlo e intentar darle algún sentido, saben que tendrán que seguir adelante con sus vidas destruidas.
La novela no tiene parangón. Personalmente, este redactor no cree que La lista de Schindler le haga sombra a esta novela, por otro lado mucho más desconocida, pero eso es algo que los lectores tendrán que descubrir. Aviso: la novela es lacrimógena y algunas de sus escenas son de tal dureza que pueden revolver el estómago; algo que contrasta muy bien con las partes tranquilas del libro.
Quizás lo único que pueda echar para atrás es, a parte del contenido, que el lenguaje es un poco abigarrado y a veces aburre al lector por culpa de interminables frases; a veces con un tinte tan descriptivo que no parece que esté ocurriendo nada. El que se atreva, tendrá en sus manos una perspectiva desgarradora sobre el mal y la inocencia. Con razón ha tenido tantas reediciones.