Cada vez que Stephen King publica un libro, es un éxito asegurado tanto para el autor como para la afortunada editorial. A veces sus obras son un éxito moderado y otras veces son un best seller fulgurante. Este es el caso de La cúpula.
Echando la vista atrás hacia sus comienzos con el género de la ciencia fición y el terror sobrenatural, La cúpula narra una absorbente historia en la que el pueblo de Chester’s Mill queda aislado por un campo de fuerza que nadie ni nada puede penetrar.
El libro relata, a lo largo de más de 1.000 páginas las reacciones de los habitantes del pequeño pueblo. No debería contar más porque sería destripar parte del conflicto y el misterio que rodea al libro, en la cual los personajes pondrán a prueba las barreras de su moralidad y los héroes serán más heroicos y los villanos más viles que nunca.
Decía al principio de la crítica que el libro ha sido un exitazo bestial. Y es que hace poco, tras las oleadas de fans de King y no tan fans asaltando las librerías en Estados Unidos (donde se lanzó antes que en España), confirmaron hace pocos días el lanzamiento de una miniserie, producida por Stephen King, algo que considero un auténtico acierto porque la historia se adapta perfectamente a este formato televisivo.
En definitiva: un libro que merece la pena leerse, con el estilo habitual del autor: de lenguaje sencillo pero capaz de absorber al lector capítulo tras capítulo. Advertencia: son 1.120 páginas, pero se el lector a podido con It, del mismo autor, no debería tener miedo.