"Creo que existen dimensiones que aún desconocemos"
La serenidad con la que expresa sus pensamientos acerca de mundos paralelos a este le aporta un fuerte halo de seguridad. El nombre de la escritora británica Scarlett Thomas suena a nuevo en España, pero ya se han vendido más de 200.000 ejemplares en 25 países de su último libro, El fin de Mr. Y. Conocida como una de las mejores escritoras jóvenes de Reino Unido, esta profesora de literatura inglesa y escritura creativa ha desarrollado un estilo desenfadado,con tintes filosóficos y científicos que son la razón de su éxito.
Scarlett Thomas posó para LaSemana.es en una terraza de la capital
El final de Mr. Y destaca por su contenido científico. Sin embargo, trabaja como profesora de Literatura Inglesa en la Universidad, ¿Por qué ese interés por la ciencia?
Siempre me ha interesado, desde muy jovencita. De pequeña leí El libro de los planetas, una obra que me interesó muchísimo. La Química y la Física se me dieron muy bien en el colegio, aunque lo que más dominaba era la Literatura y la Filosofía, por eso terminé encaminándome por esa rama. De alguna manera, se pueden entrelazar estas materias a la hora de escribir. Las grandes cuestiones de la vida se pueden plantear tanto por la vía de las Matemáticas y la Física como por la literatura.
Su novela se basa en el viaje a la troposfera, a una cuarta dimensión, donde se pueden traspasar mentes humanas y animales, ¿Por qué se le ocurrió la idea de crear este mundo?
Creo que hay muchísimo más que no conocemos aún. Hay muchas más dimensiones de las que no tenemos ni idea de su existencia. Viajar a la troposfera es una forma de formar un objeto sobre una idea, memorizarlo e identificarlo. Se han realizado experimentos con peces, a los que se les cortaron partes del cerebro, y tras esto el pez seguía teniendo memoria. Con una cantidad mínima de masa, el animal seguía recordando. Con esto se puede llegar a la conclusión de que, quizás, la memoria no esté en el cerebro, sino en otra ente.
En el libro se mencionan varias veces las funciones de la Homeopatía y los efectos de esta medicina natural para realizar viajes a través de las mentes, ¿Usted cree que es útil como remedio?
En mi caso siempre ha funcionado, aunque en realidad no sé por qué. La primera vez que fui a un homeópata fue porque tenía que ir al dentista, me da miedo el dolor y quería buscar una alternativa. Encontré el remedio, unas pastillas naturales. Desde entonces siempre me he curado con este tipo de medicina alternativa, y por eso me pareció bien introducir esta terapia en el libro.
Si pudiera realizar un viaje a la troposfera, ¿cambiaría algún momento de la historia, como quiso la protagonista con determinados dictadores?
Siempre me han preguntado “si supieras que un libro está maldito, ¿lo leerías?”. Siempre contesto de forma afirmativa. Me encantaría experimentar el viaje de Ariel, pero no me gustaría acabar como ella, en una vuelta constante a lo mismo. Acaba atrapada en sí misma, en los principios del lenguaje, pero no llega a entender el más allá que está viviendo.
La autora presentó por primera vez El fin de Mr.Y en España
LA IMPORTANCIA DEL LENGUAJE
¿Qué reacción busca en los lectores?
Busco que se pregunten por las grandes cuestiones de la vida, sobre todo por una: ¿Hasta que punto nos podemos fiar del lenguaje? y también que aprendan conocer a otras personas por medio de este medio.
¿Sintió algo especial mientras redactaba el libro?
Tuve una sensación de libertad inmensa, no sabía cómo iba a terminar el libro. Tenía un plan prescrito claro, pero esto es como hacer un viaje, el recorrido está bastante abierto a muchas ideas.
En su anterior novela, Pop-Co, traslada sus experiencias adolescentes al personaje principal. ¿Esta vez se siente identificada con Ariel, la protagonista?
Quise que todas las mujeres se sintieran identificadas con Ariel, que todas encontraran esa parte de aventurera. Lo más importante es podernos identificar no sólo con estos personajes, sino intentar entender los motivos por los que acaban fumando, bebiendo alcohol...los porqués de sus problemas, para trasladarlos al mundo real.
En El final de Mr. Y aparecen muchas menciones a la Religión, ¿Por qué?
Pienso mucho en lo que hay después de la vida. En realidad, no coincido al 100 por ciento con los científicos ni con las religiones en cuanto a la existencia de un dios o de la vida tras la muerte, pero estoy segura de que los creyentes son mucho más felices. Quizás yo me fío más de la fe en algo que no sepamos.
¿Habrá segunda parte del libro?
No, pero la nueva obra que escribo tiene la misma temática. Aparecerán de nuevo las grandes preguntas acerca de la vida, cuestiones que hacen pensar al lector
En este nuevo libro introducirá pensamientos de Nietzsche, su teoría acerca de las "vías de escape" en la vida, mientras que en El final de Mr. Y menciona la teoría de la "Deconstrucción" de Jacques Derrida, ¿Por qué siente esta admiración hacia estos pensadores?
Derrida no da las grandes soluciones de la vida con sus ciclos que no llevan a ninguna parte, pero sí me interesan sus teorías del lenguaje y la construcción de ideas. Todo escritor debe plantearse cuestiones como si lo que vemos es real o es todo un producto de nuestra imaginación. Lo veo algo necesario.
¿Es la sociedad de hoy una masa que se mueve por los intereses mundanos, sin preocuparse por estas grandes cuestiones que usted comenta?
La gente sigue pensando en los porqués de la vida, pero ha habido un cambio. Antes se pensaba más en comunidad, ahora somos más individualistas, nos hemos alienado, pensamos en nosotros mismos. No somos egoístas, tampoco ha habido ninguna conspiración por parte de ninguna multinacional. Mac Donalds no nos ha convertido en robots. Hoy hay muchas opciones de compra, por ejemplo, pero no tantas oportunidades ni tiempo para pensar.
Thomas adelantó que su nueva obra volverá a tratar las preguntas existenciales
¿REALIDAD O FICCIÓN?
En su libro, una de las protagonistas expone su teoría sobre los pensamientos. Discute sobre si las imágenes que recreamos en nuestra mente pueden considerarse una materia. ¿Cuál es su teoría?
Los pensamientos no se materializan, pero jugando con el lenguaje podemos conseguir que su existencia sea mayor. Por ejemplo, si le pones un nombre a cada hoja de un determinado árbol, ya estarán nombrados. Cuando ponemos nombre a las cosas las materializamos. En PopCo se mencionan ideas que no son tangibles, como los logos de la sociedad de consumo, no tienen sustancia, pero sí una identidad.
¿Quería hacer notar al lector algo especial en El fin de Mr. Y respecto a todas sus obras anteriores?
Siento que mis libros crecen cada vez en mayor calidad, cada vez utilizo más preguntas existenciales. Antes nunca me hubiera podido plantear escribir sobre un ratón que habla. Esta vez decidí escribir sobre lo que saliera de mi mente, sin pensarlo o cuestionarlo demasiado y, curiosamente, ha sido la novela que más éxito ha tenido respecto a todas las anteriores.
En este último libro, Apolo Esminteo, el Dios de la troposfera, es un ratón, la protagonista se introduce en la mente de otro roedor..¿Por qué esta fijación con estos animales?
En un principio quería hablar sobre la memoria y la biología evolutiva, y de alguna forma terminé leyendo acerca de un dios de los ratones. Lo dejé escrito en unas notas, y, de repente más tarde les eché un vistazo y me pregunte ¿por qué no?
Ha formado parte de la generación post- moderna de los Nuevos Puritanos en Inglaterra, ¿Se siente molesta por haberlo sido?
Durante un tiempo me sentí avergonzada por haber formado parte, pero es algo que pertenece a mi pasado. Quería utilizar esta filosofía sólo para hacer un cuento corto. Pero existe un manifiesto que prohíbe ciertos estilos, como los Flash-backs al pasado.
En sus clases en la universidad, ¿da algún consejo a los alumnos para que se evadan de escribir libros "basura" que tratan cuestiones efímeras?
Intento que mis estudiantes sean lo más ambiciosos posible, que no escriban porquería, porque no les enriquece. Este tipo de literatura sólo es buena como punto de vista histórico, para así entender el entorno de la sociedad en ese momento.