UN LUGAR DONDE QUEDARSE (Paolo Sorrentino, XXII)

Un filme que no salva ni Sean Penn

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Un lugar donde quedarse

Director: Paolo Sorrentino

Actores: ean Penn, Frances McDormand, Judd Hirsch, Eve Hewson, Kerry Condon, Harry Dean Stanton, Joyce Van Patten, Olven Fouéré

Género: Drama

Duración: 18 minutos

País: Italia, Francia, Irlanda

Año: XXII

Tras el éxito de Il divo Paolo Sorrentino vuelve con un drama que no termina de convencer. Un lugar donde quedarse cuenta la historia de Cheyenne, un judío cincuentón, antigua estrella del rock, que sigue la estética gótica y lleva una vida aburrida de prejubilado en Dublín.

La muerte de su padre, con el que hacía tiempo que no se trataba, lo lleva de vuelta a Nueva York donde, a través de la lectura de algunos diarios, reconstruye la vida de su padre en los últimos treinta años, en los que se dedicó a buscar obsesivamente a un criminal nazi que se había refugiado en Estados Unidos. Con una inexorable lentitud y sin capacitación alguna como investigar, Cheyenne, contra toda lógica, decide continuar la tarea de su padre y emprende la búsqueda del nonagenario alemán a través de Estados Unidos.

Una historia que no termina por centrarse en un aspecto concreto: el Holocausto, la depresión llegada a mediana edad, la justicia, encontrarse a uno mismo. El filme plantea demasiadas historias que no están del todo acabadas y que, todas juntas, terminan causando desinterés. Un desinterés que se ve acrecentado por un ritmo lento y demasiados minutos en los que no pasa nada.

Un roadmovie que intenta mostrar la psicología del protagonista, un personaje abatido y con una absoluta desgana. Quizá sea la interpretación de Sean Penn lo que salve el filme, que aunque no llegue a ser perfecta, provoca simpatía hacia el protagonista que aporta la chispa cómica a la cinta. También resulta interesante la aportación de algún personaje secundario como es el caso de Mary, papel interpretado por Eve Hewson, y Midler, interpretado por Judd Hirsch.

No se pueden desmerecer determinadas escenas de gran riqueza visual durante el viaje de Cheyenne por las carreteras estadounidenses que, sin embargo, se quedan en un mero aspecto estético, sin aportar nada al argumento.
En líneas generales, un filme bastante mediocre que ni convence ni causa empatía, más que por su personaje central.

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