“La fama me ha hecho más precavida y más prudente”
Escondida entre matorrales está la casa de Gran Hermano en Guadalix de la Sierra. En la entrada hay personal de seguridad que pide la identificación y unos diez coches aparcados. Una vez en la casa, la avisan. Se abre una puerta. Aparece Mercedes Milá, vestida de sport y de una manera muy natural y amable me invita a pasar a su despacho. Nos sentamos y, tras unas cuantas bromas y anécdotas, comienza la entrevista.
A usted le gusta mucho leer, algo que cada vez se hace menos. ¿De dónde le viene esa afición?
Yo creo que hay mucha más gente que lee de la que creemos. La afición la he ido cogiendo con el paso de los años, un libro me aporta seguridad, felicidad...
¿Hay alguna obra que le guste en especial?
Si pudiera decirte una sola obra sería una malísima señal.
¿Qué opinión tiene del sistema educativo actual?
Me da pena porque lo veo muy parecido al que yo tuve. Creo que lo importante ahora para un estudiante es hacerle fuerte con una estructura mental sólida, con una capacidad de redactar, de expresarse, capacidad de búsqueda, desarrollo de la inteligencia etc. diferente a como
Usted tiene una trayectoria profesional muy amplia. ¿Todos sus programas le han enseñado algo?
Sí, claro, porque siempre he trabajo entrevistando y por lo tanto cualquier ser humano me ha enseñado algo.
¿Hay alguno que le haya marcado más?
No, porque todos, si me paro a pensar, seguro que me han enseñado algo y me parecería injusto decir un solo nombre.
Conoce bien la forma de vida que hay en Camboya. ¿Qué le parece esa situación y cómo podríamos ayudar?
Podríamos ayudar dándoles a las niñas, que están condenadas a no estudiar, una enseñanza y así configurarlas un futuro digno.
¿Estaría dispuesta a dejar de lado sus valores o principios morales por hacer algún programa?
Esa pregunta me ofende.
¿Por mucho prestigio o mucho dinero que pudiese ganar?
Espero seguir teniendo la fuerza suficiente para lo que hoy veo claro, que es decirte que no bajo ningún concepto, seguir pensando igual sean las circunstancias que sean.
En su programa de investigación “Diario de...” descubrieron a un hombre adulto que no tenía ningún problema en acostarse con una mujer que decía tener 13 años. ¿Qué piensa en esos momentos?
Se me cae el mundo encima. Ese programa fue muy impresionante. ¿Qué pienso yo en esos momentos? Siento asco, rabia, impotencia y al mismo tiempo un poco de compasión, porque creo que una persona no puede estar bien de la cabeza si hace eso.
¿Qué le lleva a hacer esos programas en los que incluso usted, a veces, corre peligro?
El periodista tiene que investigar, las palabras periodismo e investigación vienen a ser lo mismo y si un periodista no investiga y no se arriesga, no está haciendo su trabajo.
El periodismo es impredecible. ¿Cómo se queda cuando haciéndole una entrevista a Jesús Janeiro, se baja los pantalones para enseñar sus cicatrices?
En el instante pensé que se iba del plató y me aterrorizó , pero luego me entró un auténtico ataque de risa, y me reí sin parar.
Usted parece una mujer con carácter y con personalidad. ¿Eso beneficia o perjudica en el periodismo?
En el periodismo lo que beneficia es trabajar, eso asegura la jugada, asegura lo que vas a decir, te da seguridad y es lo que te permite mirar a la cara de la persona que estás entrevistando. ¿El carácter? creo que es mejor ser un poco atrevido para ser periodista, pero también es muy importante ser constante, riguroso y humilde.
¿Qué le diría a las personas que no le daban trabajo por ser un apersona “conflictiva” cuando empezó en esta profesión?
Pues les diría que me hicieron más fuerte, no pudieron conmigo. Mi vocación era cada vez más fuerte y por lo tanto, que pusieran problemas sólo hacía que yo luchara con más fuerza, así que creo que hasta les tengo que dar las gracias.
El hecho de decirle a doña Letizia: “por muy alteza que seas, sigues siendo mi compañera”. ¿Le parece un hecho criticable?
A mí no me lo parece, me parece un hecho cariñoso y cercano. Lo hice con la intención de acercarla a la tierra. Yo ese día lo que hice fue una demostración de afecto, ya que doña Letizia Ortiz, antes que nada es periodista, su oficio es periodista, por lo tanto, por muy alteza real que sea, y yo la respeto y la adoro, es compañera.
Por el hecho de ser mujer, ¿ha encontrado algún obstáculo en la profesión?
Mentiría si dijera que por ser mujer me he encontrado problemas, sé que los hay, por eso me considero feminista, porque no solamente lucha uno por lo suyo, luchas por todos, por los demás ¿no? Pero en mi caso concreto no he tenido inconvenientes.
La televisión da mucha fama, popularidad, etc. ¿Cómo lleva usted la fama, la ha cambiado en algo desde que empezó hasta ahora?
Los que me conocen dicen que no, pero sí, soy más precavida, mas prudente, en algunos momentos me gustaría ser transparente, desaparecer, pero, en cambio, en otros muchos lo que me ha dado ha sido cariño de la gente.
Ha trabajado en radio, prensa, televisión… ¿Con qué medio se queda?
No me quedo, desde hace mucho tiempo trabajo en televisión pero la radio también me gusta, morir con un micrófono en las manos sería perfecto.
¿Qué programa de los que ahora están en televisión le gustaría presentar y con quien?
Si tuviera que decir un programa ahora mismo en televisión, escogería Hermano mayor.
Usted ha dicho que no trabajaría nunca con su hermano, Lorenzo Milá. ¿No cree que le podría ser más fácil trabajar con él que con otra persona, ya que le conoce personalmente..?
Creo que es mucho mejor que él lleve su vida y yo la mía, hemos tomado caminos diferentes y así nos va bien.
El hecho de que se fuera supongo que le dolió...
Me da pena, pero es muy bueno para él. Porque está feliz, contentísimo, su trabajo le encanta, y aprende mucho, mientras aprendes estás vivo y Lorenzo esta vivito y coleando.
¿Cuál es, en pocas palabras, el mejor y el peor momento de su vida?
No hay mejor y peor momento, no hay. Prefiero recordar cosas pequeñas y valorarlas mucho, cada día, acordarte cada día de las cosas que te han pasado y que has aprendido.
¿Se considera una persona impulsiva y cambiaría algo de lo que ha hecho a lo largo de su vida debido a esos impulsos?
Sí, probablemente no dejaría la carrera de Filosofía y Letras, me hubiera ido a vivir fuera mucho tiempo, pero sí, soy impulsiva, y eso tiene un problema y es que a veces te equivocas, pero como no me importa pedir perdón, una cosa y la otra sumadas son aceptables.
Personal y profesionalmente. ¿Qué le queda por hacer?
La vida está por delante, siempre está por delante. ¿Qué me queda por hacer? quién lo sabe. Antes has dicho el periodismo es imprevisible, pues la vida es imprevisible, así que yo me refuerzo en lo que puedo para estar preparada para lo que venga.