JOSÉ SARAMAGO, ESCRITOR E IDEÓLOGO

“Ni las victorias ni las
derrotas son definitivas”

José Saramago es la prueba irrefutable de que un espíritu revolucionario no entiende de edades. El escritor portugués, ilustre ganador del Premio Nobel de Literatura de 1998, revela su posición contraria al sistema dentro del cual le ha tocado vivir. ‘El hombre duplicado’ (2003), su última novela, cierra el ciclo que comenzara años atrás con ‘Ensayo sobre la ceguera’. En esta ocasión, Saramago trata el tema de la identidad, de la singularidad, de la unicidad... Factores fundamentales en tiempos en los que el ser humano parece haber agotado todas sus oportunidades.

Comentar este artículoComentar Imprimir este artículoImprimir Enviar este artículoEnviar


¿Cómo es esta sociedad?
Es una sociedad falsa. Quiero decir... inexistente. Pienso que para que una sociedad exista, debe darse una cierta unión entre sus miembros, no un continuo estado de competencia. Lo que hoy vivimos es la tiranía de un sistema que ha conseguido que el hombre que se mueve dentro de él sea fácilmente desechable.

¿El hombre se siente parte de ese sistema?
Habría que preguntárselo a cada cual, pero intuyo que no. Más que sentido de la pertenencia, lo que hay es auténtico miedo. Creo que todos tenemos miedo a convertirnos en la carne de desecho de la que antes hablaba.

¿Por qué eligió el tema de la identidad a la hora de escribir su última novela?
La búsqueda de la identidad es fundamental para el hombre. En mi libro trato de explicar la historia de un personaje que un día descubre que en su ciudad vive un tipo exactamente igual que él: un clon. A raíz del descubrimiento, intentará por todos los medios eliminar a su igual y volver a ser único. La identidad y la singularidad son facultades que nos hacen ser irrepetibles, y eso, de alguna manera, nos da la felicidad.

¿Se imagina que hubiera un clon de José Saramago pululando por el mundo?
Puedo imaginármelo, pero no me gustaría nada... ¿Sabes por qué? Porque podría enamorar a mi mujer (risas).

La crítica suele tacharle de escritor poco prolífico... ¿Le llevó mucho tiempo escribir ‘El hombre duplicado’?
Sé que la crítica dice eso de mi, pero no me aturde en absoluto. Yo sólo escribo cuando tengo algo que contar. Nunca busco las ideas, sino que espero a que vengan por si solas. En cuanto a la pregunta... Tardé ocho meses en terminar esta novela. Es una obra muy compleja.

Conteste rápido... ¿Qué opinión tiene sobre George Bush?
Es una marioneta de las armas y del petróleo.


¿Y sobre ‘Lula’?
Es la esperanza del mundo y de Brasil. Lo tiene difícil, pero espero que consiga todos sus objetivos.

EL PROBLEMA DEL MUNDO

¿Cuál es el problema del mundo?

El problema más grande al que nos enfrentamos todos los días es el de la falta de ideas. Este mundo necesita ideas nuevas, al igual que las propias personas... Cuando uno no tiene ni ideas ni ideología, se siente perdido y desorientado. Esto es lo que le está pasando a la gente, sobre todo a la juventud. A pesar de esto, y desde un punto de vista práctico, lo peor de todo es que haya pueblos enteros que mueren de hambre todos los días. Esto es consecuencia de aquello, pero sin lugar a dudas es más trágico.

¿Qué es para usted la ideología?
La ideología es un conjunto de valores que nos permite tener una idea del mundo y del lugar que ocupamos en él.

¿Qué beneficios reportaría el hecho de encontrar una buena idea?
En primer lugar, la gente estaría más unida. Todos podríamos situarnos alrededor de dicha idea como si de una hoguera se tratase; nos calentaríamos las manos, reflexionaríamos, nos sentiríamos acompañados... En segundo lugar, consecuencia de la unión, obtendríamos la fuerza suficiente como para hacer frente a cualquier problema.

¿Qué es lo que más le ha llamado la atención con respecto al desastre ecológico gallego?
Lo que más me ha impresionado ha sido el movimiento espontáneo de voluntarios. Son cientos de chicos y chicas jóvenes que no van a ganar nada, sino que simplemente se han dado cuenta de que allí hay un problema que hay que solucionar. Este hecho deja claro que la capacidad de participación está intacta.

¿Qué deben enseñar ‘los mayores’ a todas estas nuevas generaciones?
Los más mayores debemos encontrar la manera de mantener despierta la conciencia cívica de los jóvenes. Pienso que estos tan sólo están esperando un motivo para trabajar. Hay que dárselo.


¿Qué piensa sobre la juventud?
La juventud es un capital humano que se está desperdiciando por culpa del sistema.

¿Cómo es ese sistema?
Nos dicen que vivimos en democracia y todas esas cosas... Yo no me lo creo. Lo único que te permite el sistema es votar para cambiar un gobierno por otro. ¿Y si tú no estás de acuerdo con ninguno? La revolución total llegará en el momento en que todos votemos en blanco para mostrar nuestra disconformidad con la situación. Será una revolución efectiva.

Señor Saramago... ¿está todo perdido?
Eso nunca. Es cierto que ahora vivimos tiempos de derrota, pero te digo una cosa: ni las victorias ni las derrotas son definitivas. Tenemos todo en nuestra mano para volver a levantarnos.

¿Qué consejo daría usted a los jóvenes que quisieran enmendar esta situación?
Yo les diría, casi en exclusiva, que piensen. Hay un momento para cada cosa. Las discotecas y las borracheras son divertidas, pero este mundo no está solo para divertirse. El diálogo y el entendimiento son básicos para enmendar la situación, y eso solo llegará cuando los jóvenes se conciencien de que hay que moverse. Eso es todo cuanto tengo que decir.

  • BLOG SOBRE EL M€RCADO DEL DEPORTE

    M. Elena Martínez Quesada

    EnREDarse o no

  • Síguenos en Facebook y Twitter
    © 1997-2014 AGD y LaSemana.es
    ¿Quiénes somos? | Contratar publicidad