David de Ancos.- El Barcelona se ha impuesto al Madrid en una apretada final: 80-77. El marcador es fiel reflejo de lo que ha ocurrido sobre el parqué. La igualdad ha sido máxima. Solo la gran actuación de Gasol desequilibró la balanza del lado azulgrana.
El Barça se ha mostrado intratable durante las tres jornadas. En el cruce de cuartos se deshizo con una tremenda facilidad del equipo madrileño del Fuenlabrada, al que venció por casi 30 puntos de diferencia. Volvió a hacer lo mismo dos días más tarde en las semifinales. El conjunto de Aíto García Reneses ha estado durante todo el torneo muy fuerte en defensa y con una gran lucidez en el ataque. Venció, también sin ninguna oposición, al Pamesa de Valencia, quien había derrotado en cuartos al hasta hoy actual campeón de la Copa, el Estudiantes. El Club de Magariños dio una pobre imagen y no tuvo ninguna opción ante el conjunto valenciano.
Por su parte, el Real Madrid tuvo que esforzarse algo más para llegar a la final. El club blanco, que venía de caer eliminado en Bolonia de la competición europea, ha mostrado su mejor cara en Málaga. Sin duda era el equipo que peor cruce tenía en cuartos. Ni más ni menos que contra Unicaja; si de por sí es un equipo complicado, se crece aún más ante su afición. Pero la presión no pudo con el equipo blanco, que en un ajustado final de partido supo desenvolverse mejor que su rival. Si el Madrid tiene que estar contento, a pesar de todo, es por la recuperación de Alberto Herreros. El alero de fuencarral llevaba varias semanas bajo de forma, sin embargo parece haber vuelto por sus fueros. Ha sido, sin duda, el mejor de los madridistas. Sólo un dato, hoy ante el Barça ha anotado el 60 por ciento de los puntos de su equipo en la primera mitad. Pero antes de llegar a la final, el Madrid tuvo que superar otro escollo que no se lo puso nada fácil, el Cáceres de Julbe. El equipo extremeño dio la campanada en la primera jornada al eliminar contra pronóstico a todo un semifinalista de la Liga Europea, el Tau Vitoria. La semifinal fue otra cosa, los de Scariolo no se dejaron sorprender y dominaron el partido en todo momento.
Barcelona - Real Madrid. La final soñada por todos los aficionados a este deporte. El partido estuvo muy igualado. El Madrid dominó en los primeros dos cuartos y el Barça en los dos últimos. Se llegó a un final apretado, pero con una ligera ventaja azulgrana. El acierto en los tiros libres del Barça propició que éstos mantuvieran la ventaja en el marcador. El Madrid tuvo una última oportunidad para llegar a la prórroga, pero el fallo de Iturbe en los libres lo impidió. Gasol ha sido el gran artífice de la victoria azulgrana. Sus puntos y su defensa mantuvieron vivo al Barça en la primera parte. El joven canterano fue designado con el mejor jugador del torneo. Título más que merecido. Con tan sólo 20 años, es uno de los jugadores europeos con mayor proyección. Algunos, incluso, insinúan que ya está en las agendas de algunos equipos de la NBA.
[18-3-2001]